PERGAMINO (ADNSUR) - Días de tristeza e indignación se viven tras el femicidio de Úrsula Bahillo, la joven de 18 años que murió apuñalada por su exnovio y policía Matías Martínez, acusado por el asesinato agravado por ensañamiento y alevosía.

Úrsula lo había denunciado 18 veces previo al macabro suceso, sin embargo, en la última exposición ante la policía hicieron caso omiso a su denuncia. Esta semana se conoció una situación similar  a pocos kilómetros de la localidad de Rojas, donde ocurrió este hecho.

Allí en Acevedo, Pergamino, María Eugenia Landaburo, de 33 años, que vive junto a su pequeña hija de 10 años, quiso realizar una denuncia por violencia de género sobre su ex pareja pero la denuncia que presentó por la violación del cerco perimetral fue rechazada.

Bajo ese marco, fue a denunciar que su ex violó la perimetral y le respondieron que “no era delito”. “¿Sabés qué me dijeron? Que no era delito, y no me la tomaron. ¿Cómo puede ser que sigan sin escucharnos? Es peligroso: si me mata, mi hija se queda con él, ¿van a esperar a que nos mate?”, explicó con respecto al intento fallido de radicar la denuncia.

La historia de Landaburo se dio a conocer en las redes sociales a las pocas horas del femicidio de Bahillo a través de su hermana, que logró viralizar un hilo de Twitter con el título de “A MI HERMANA LA ESTÁN MATANDO”.

Allí explicando su relación de 4 años, donde vivió diversos maltratos, señaló: “Me separo en 2012, tras una golpiza feroz. Ese día agarré a la nena para que no me siguiera pegando y corrí a la calle”, cuenta en la historia.

Todo se descontroló cuando "me agarró del cuello y me dejó en la pared con los pies colgando". Por aquel entonces vivía en Río Negro con el hombre y decidió volverse junto a su hija a la localidad bonaerense.

Asimismo, el hombre siguió hostigando a la mujer y a la hija, quien en una comunicación telefónica le detalló: ‘Cuando a tu mamá le agarre Covid y se muera, nosotros por fin vamos a ser felices'. Cuando fui a denunciar esto me dijeron que no me iban a tomar una denuncia porque no tenía pruebas. De paso, ya que estaba en la comisaría, me hicieron salir de testigo de un choque”, puntualizó la mujer a Infobae.

Dentro de la causa también hay una denuncia por abuso sexual hacia la niña. “Se comunicó conmigo una ex pareja de él que me dijo ‘a tu nena ni siquiera la trata, y cuando la trata es acostados, él en calzoncillos, la nena en bombacha’, contó la mujer. Tras la realización de la Cámara Gesell, la justicia le puso una restricción de acercamiento a María Eugenia, pero no a la nena.

"En diciembre mandó un mensaje diciendo que la venía a buscar, pero mi hija no quería irse con él. Vino igual y quedó todo grabado en un video con el que fuimos a denunciar. El tipo la zamarreó, se la quiso llevar por la fuerza, la nena se soltó y salió corriendo y él le gritó ‘tu mamá va a ir presa’. Por suerte estaba el vecino de testigo”, relató Eugenia. Es así que a partir de la declaración de la nena, le dieron una restricción perimetral, que recientemente intentó violar.

Pese a la negativa ante su denuncia, el ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires intervino y derivó el caso a la Dirección Provincial de Casos Críticos y Alto Riesgo, para que se le tomara la denuncia.