VILLA GESELL - Uno de los 10 rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa (18) no fue identificado en ninguna de las cuatro rondas de reconocimiento que se realizaron con testigos del hecho y que finalizaron este martes.

Fuentes con acceso a la investigación consultadas por Clarín indicaron que se trata de Alejo Milanesi, un joven de 20 años, hijo de una docente y de un profesor de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

"Hay solamente uno que no fue reconocido por ninguno de los testigos", admitió el abogado querellante, Fabián Améndola, al término del proceso.

El letrado indicó que, durante las testimoniales que se realizaron este martes, dos amigos de Báez Sosa incluyeron entre los atacantes a dos imputados que no habían sido reconocidos anteriormente.

"Uno de los acusados fue identificado dentro del grupo de los imputados y el otro fue señalado golpeando a Fernando en la calle antes de que cayera", dijo Améndola al finalizar la cuarta y última jornada de ruedas a las que fueron sometidos los 11 acusados del crimen.

El abogado querellante aclaró que aún restan conocerse los resultados del informe sobre los videos, en los que quedó registrado el ataque por el que Báez Sosa murió durante la madrugada del pasado sábado 18.

El abogado que representa a la familia de la víctima consideró que los jóvenes detenidos "están todos complicados". Además, aunque reconoció que es distinta la situación de Milanesi, aclaró que se aguarda el "resultado de las pericias de rostro".

"Están todos complicados, porque independientemente del rol, entendemos que actuaron todos de forma mancomunada", insistió.

Los rugbiers detenidos además de Milanesi son Luciano Pertossi (18), Ayrton Viollaz (20), Matías Benicelli (20), Blas Cinalli (18), Juan Pedro Guarino (19), Máximo Thomsen (20), Enzo Comelli (19), Ciro Pertossi (19) y Lucas Pertossi (20).

Todos ellos están acusados por la fiscal del caso, Verónica Zamboni, por el delito de "homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas", por el cual podrían recibir una pena de prisión perpetua.

A Máximo Thomsen y Ciro Pertossi se los acusa como coautores. Al resto, como partícipes necesarios.

Por el hecho hay un undécimo imputado, el remero Pablo Ventura (21), quien estuvo detenido cuatro días hasta que fue liberado por la Justicia tras determinar que no se hallaba en Gesell en el momento en que ocurrió el homicidio de Báez Sosa.

A su vez, se espera que esta semana también se lleven a cabo en Dolores el peritaje químico y de rastros para determinar si en las prendas y calzados incautados hay manchas de sangre.

El crimen de Báez Sosa ocurrió frente al boliche Le Brique, en avenida 3 y Paseo 102, del centro de Villa Gesell, donde el joven fue atacado a golpes de puño y patadas en plena vía pública y murió.