Tras la recien absolución del comisario mayor Alejandro Pulley, después de haber recibido una denuncia que lo acusó durante 5 años como autor del delito de facilitación de la prostitución ajena, en concurso ideal con explotación económica de la prostitución, en una causa iniciada en Comodoro Rivadavia y apuntó con declaraciones contundentes. 

El exjefe de entre otras dependencias, la Unidad Regional de Trelew, anticipó en una entrevista con Diario Jornada, una denuncia contra el fiscal que lo acusó, Martín Carcamo. Por otra parte, irá también contra policías que tuvieron que ver con la denuncia.

En relación a quien lo acompaño en este proceso judicial, destacó el trabajo profesional y humano de su abogado particular, el doctor Daniel Alejandro Fuentes.

Pulley consideró que su acusación "fue una clara maniobra para desviar una investigación de droga a gran escala. Había mucha droga vinculada al poder político de turno, no de la Provincia, sino al municipal. Había funcionarios que tenía vinculación con la gente que yo estaba informando por la instalación de una nueva organización delictiva que se estaba instalando en la ciudad de Comodoro Rivadavia. En su momento informé directamente al jefe de Policía, porque yo entendía que la gente del Área Drogas y Leyes Especiales –Bustos y Vilches- tenía vinculación con esta gente”, manifestó.

Una vez conocidas las maniobras, “intentó canalizar la información con el jefe de Policía, que literalmente se hizo el boludo”.

“En la etapa de investigación yo dije toda la verdad. En ese momento, Butazzi (exjefe de Policía) me llamó y tengo la grabación. Fue para desviar la investigación por narcotráfico”, insistió.

“Las tareas de corroboración las hice yo y lo informé por escrito. Ellos para desviar todo terminan virando el objeto inicial de la causa a una presunta causa de trata. Fue un mamarracho. La única intención fue sacar de foco la información inicial”.

En su denuncia Pulley adjudicó que “inventaron una llamada telefónica trucha para entrar al domicilio y frustrar la investigación central. Después aparecen testigos para la ocasión que lo único que hicieron fue poner un manto de sospecha sobre mi persona. No podían darle un sustento probatorio a todo eso”.

Se le preguntó al exjefe policial cómo sigue su situación dentro de la fuerza. “Ahora estoy pasado a retiro. Ahora estoy en situación de retiro efectivo como comisario mayor. Si puedo volver o no a la fuerza, depende del ejecutivo provincial. Yo no puedo ir a golpear la puerta al jefe de Policía, ni al Ministerio ni al Gobernador. No corresponde eso. Cuando quede el fallo firme en unos 20 días”.

Sobre la impugnación y las derivaciones del fallo brindado por el tribunal integrado por las doctoras Mónica García, María Laura Martini y el juez vocal Jorge Odorisio, mencionó que “el fiscal amenazó con impugnar el fallo, lo cual es una payasada porque va a ser peor el remedio que la enfermedad porque va a quedar mucho más expuesto. Lo hace solo a los efectos de zafar de las costas y cargos del proceso. El tribual de debate le impuso las costas del juicio al MPF por obrar negligente, según se dispuso”, remarcó.

Además, Pulley remarcó que pedirá que se investigue "la conducta de los Policías para que se investigue el accionar de los Policías que participaron de este armado y voy a elevar una denuncia contra el fiscal de la en el Consejo de la Magistratura porque no guardó objetividad en el proceso, ocultó prueba, manipuló la prueba, manipuló testigos”, sostuvo.

“Surge de la propia declaración del co-imputado Cuellar Gamboa que estuvo detenido 8 meses, quien sufrió coacción de la fuerza para que brinde un testimonio falso. Él lo acusa al subcomisario Sebastián Bevilacqua. Lo menciona porque dice que lo tuvieron 4 horas en la oficina del fiscal Martín Cárcamo a cambio de tener la inmediata libertad”, denunció.

En lo personal

Sobre cómo vivió los cinco años de proceso, reconoció que “fueron cinco años que fueron un calvario. Fue durísimo desde el punto de vista familiar. No por uno porque yo estoy curtido y uno conoce cómo son estas cosas. Mi familia sufrió muchísimo, sobre todo mis hijos, mis viejos y mi esposa. En el caso de mi esposa, estuvo con tratamiento psicológico y psiquiátrico. Tuvo que ser medicada por trastornos de sueño. Fue muy duro. Cuando te pasa esto, los amigos del campeón desaparecen”.

Agregó que “lentamente pudimos superar esa etapa. Lo más doloroso fue ver llorar a mis viejos. Ellos son personas grandes de 87 y 85 años y la pasaron muy mal. Ellos siempre me creyeron y creyeron en mi inocencia. Me llenó de orgullo el reconocimiento de la sociedad de Trelew, en el valle. Con vecinos, comerciantes, asociaciones vecinales por mi labor en la Unidad Regional tuve mucho vínculo y era muy activo. El respeto que me tuvieron y la confianza y el convencimiento de mi inocencia fue muy gratificante para salir del bajón depresivo en el que estuve”, finalizó.

Con información de Diario Jornada

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