Este martes el tribunal integrado por las juezas Patricia Asaro, Yamila Flores y Stella Eizmendi comenzará a juzgar a Joaquín Andrés Soto, acusado por el homicidio de Agustín Tesoro, de 18 años, cometido en noviembre de 2019 en la zona Playa Kaizer, a pocos kilómetros del centro de Puerto Madryn.

La investigación estuvo a cargo del fiscal jefe Alex Williams, quien sostiene en su acusación que el homicidio se cometió con alevosía, no solo por la brutal agresión sino también porque la víctima fue llevada distante de la ciudad “para actuar sobre seguro”. Y se tomó como agravante que el acusado era estudiante de Tae Kwon Do.

En cuanto a las pericias, las mismas revelaron que la víctima sufrió una fuerte golpiza con lesiones traumáticas en diferentes partes del cuerpo, además de cortes en el cuerpo, que a su vez evidenciaron que Tesoro intentó defenderse.

La Fiscalía detalló que una de las hipótesis sobre el móvil del crimen sería el de apoderarse de una notebook “gamer” (especial para videojuegos), de alto valor adquisitivo.

El fiscal Alex Williams catalogó a la causa como "homicidio agravado con alevosía”
El fiscal Alex Williams catalogó a la causa como "homicidio agravado con alevosía”

El crimen

El cuerpo de Agustín fue hallado en noviembre de 2019 por una persona que hacía actividad física en la zona de la costa sobre Playa Kayser, frente al club de rugby local. La autopsia que realizó el Cuerpo Médico Forense determinó que el joven tenía siete puñaladas.

“Las heridas que le causaron la muerte fueron dos heridas en el cuello corto-punzantes. Además tenía otra cinco puñaladas en el abdomen”, revelaron en ese momento desde la Fiscalía.

Entre los elementos recolectados en la investigación para elevar la causa a juicio, los fiscales se basaron en las pruebas de ADN positivas, debido a que la zapatilla del acusado tenía manchas de sangre de la víctima. También en filmaciones de cámaras de seguridad, que muestran cuando Tesoro y Soto se dirigían hacia playa Kaiser en una motocicleta pero luego solo regresa el acusado.

Sumado a que las antenas de telefonía ubicaron al acusado en la misma zona y horario que ocurrió el homicidio. Y la hipótesis de que la notebook de la víctima, un tipo de computadora “gamer” especial para videojuegos, habría sido el móvil del crimen. “Hubo dos jóvenes que fueron las últimas personas que estuvieron junto a la víctima. Cuando fueron entrevistados en calidad de testigos, uno de ellos dijo que le había entregado la notebook a Tesoro. Incluso detalló que le dio una bolsa para que se la lleve. Pero en el allanamiento realizado en su domicilio, la computadora de la víctima estaba escondida debajo de unas maderas”, había detallado el fiscal Williams.

Agustín le había entregado la notebook para que la venda, pero después su padre le dijo que no lo haga y fue a pedirle que se la devuelvan. “Es una computadora ‘gamer’, con un valor de mercado de aproximadamente 100 mil pesos en su momento”, detallaron en la investigación. 

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