MENDOZA (ADNSUR) - Mientras dure la cuarentena obligatoria dispuesta por el presidente Alberto Fernández en la tarde del jueves, son cerca de 320 los presos que comenzaron a tramitar una prisión domiciliaria para estar en sus casa debido a alguna enfermedad o por edad avanzada. Indicaron que se va a evaluar caso por caso, debido a las diferentes situaciones de cada interno y también a que algunos no tienen un domicilio donde quedarse, entre otros aspectos a analizar, informó Diario Uno.

Asimismo, la cantidad de tobilleras electrónicas disponibles en este momento no alcanza para monitorear a esa cantidad de internos, por lo que deberá evaluarse también las modalidades. Por otro lado, un total de 210 condenados que gozaban de salidas transitorias o semilibertades por trabajo, tendrán que quedarse dentro de los penales porque se suspendió este beneficio por el aislamiento preventivo hasta el 31 de marzo inclusive, como lo dispuso el Gobierno Nacional para todos los ciudadanos.

Por último, también quedaron suspendidas las visitas familiares, las visitas íntimas, y las visitas entre internos de diferentes dependencias. Previo a la cuarentena obligatoria, los reos solo podían recibir la visita de un familiar. No estaba permitido el ingreso de más personas, niños, mayores de 60 años ni tampoco personas con enfermedades de base.

Quedan exceptuados de estas medidas quienes tengan que ir a hospitales por cuestiones de salud, por diagnóstico de coronavirus, para audiencias por libertades condicional o asistida o prisión domiciliaria.