RAWSON (ADNSUR) – Damián D'Antonio, el abogado de dos de los imputados en la causa Embrujo, Daniela Souza y Jorge Godoy, pidió el sobresimiento de este último y la nulidad de las pruebas correspondientes a las escuchas telefónicas. Este pedido fue respaldado por el resto de los abogados defensores de la causa. D’Antonio informó en diálogo con ADNSUR que se debe a que “no se observó ningún tipo de formalidad para que las mismas se incorporen al proceso”.

Piden sobreseimiento de maestro mayor de obras imputado

D’Antonio explicó en contacto con ADNSUR que “en la audiencia hemos planteado que se declare la nulidad de las escuchas porque no se observa ningún tipo de formalidad para que las mismas se incorporen al proceso. No sabemos cómo, cuándo ni quién las hizo; no hay ningún acta o testigo. No hubo cadena de custodia y son las dudas de que quizás puedan haber sido alteradas”.

Y agregó que “pedimos el informe a Telefónica tanto para chequear si había faltante de llamadas y notamos la ausencia de una llamada de 24 minutos. Souza me afirma que faltaban llamadas y en virtud de eso me puse a trabajar en eso y pude detectar esta llamada que faltaba”.

“Para la fiscalía son importantes y pedimos que se declare la nulidad, es decir, que no pueda servir de fundamento. Si el juez lo resuelve de esta forma, la fiscalía deberá pensar otros medios”, indicó y planteó que “pedimos la inadmisibilidad de la prueba y que los actos que deriven de estas evidencias quedan descartadas”.

SOBRESEIMIENTO DE GODOY

He pedido el sobreseimiento del señor  Godoy porque no hay ninguna irregularidad dentro del proceso. Se le reprocha un delito al que no le encuentro lógica”, remarcó el abogado.

Godoy es investigado por ser presunto partícipe de enriquecimiento ilícito. Por tal motivo, D’Antonio consideró que “le reprochan eso cuando él fue el maestro mayor de obras que construyó una casa de Correa” y remarcó que “la fiscalía realiza una construcción pensando que Godoy participó en el enriquecimiento de Correa”.

“Nosotros decimos que no ocultó nada; el dueño era un señor de nombre Río, que cede el terreno y construcción a Correa. Godoy era sólo el maestro mayor de obras”, concluyó.