En junio de este año, el brutal ataque a un perro en La Plata fue registrado por la cámara de seguridad de un edificio de La Plata. El joven protagonista de este maltrato, pateó a la mascota -un caniche toy blanco- varias veces. Totalmente indefensa, la perrita se esconde detrás de una maceta, pero el agresor la persigue, abre la puerta y de una patada la hace volar a la calle.

A raíz de la difusión de las imágenes, se pudo identificar al atacante. Se llama Arián González, oriundo de Tornquist. Se desempeñaba como árbitro de la Liga de Chascomús y estudiaba en la Escuela Nacional de Arbitraje. También trabajaba en un local de ropa, pero lo echaron después de la difusión del caso.

González quedó procesado por violar los artículos 1 y 3 inciso 7 de la Ley 14.346, que establece que “será reprimido con prisión de 15 días a un año, el que infligiere malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales”; que se configura al “lastimar y arrollar animales intencionalmente, causarles torturas o sufrimientos innecesarios o matarlos por solo espíritu de perversidad”.

El fiscal Marcelo Romero, que quedó a cargo de la causa, fue un paso más allá y le pidió al juez de Garantías platense Guillermo Atencio que eleve la causa a juicio oral.

La mascota era de la novia de González quien al ver el video decidió terminar la relación. En diálogo con la prensa, la mujer se mostró sorprendida: “Fue mi pareja, lo conocí el año pasado y la verdad es que me sorprendió esta situación porque nunca hubo violencia, nunca discutimos, nunca me levantó la voz”.

Además. contó que una vez que las imágenes se viralizaron, “le mandé el video y le dije que directamente no aparezca más. Fue todo muy rápido”.

Y agregó: “Yo no me había dado cuenta de nada y me enteré por la administración. Él me pidió perdón por mensaje y no hablamos más. Se me cayó todo cuando vi el video, no lo podía creer. Él dice que la perrita lo quería morder, pero no hay nada que justifique un acto así. Me llamó la familia que estaba preocupada y supongo que ellos verán que harán con él, si hará algún tratamiento o algo”.

La caniche toy Mía tuvo lesiones graves tras el brutal ataque, pero fue atendida por un veterinario y no hubo necesidad de dejarla internada.