BUENOS AIRES (ADNSUR) - Melisa Casco tenía 19 años cuando fue atacada por un oso hormiguero en el zoo de Florencio Varela el 10 de abril de 2007, mientras trabajaba cuidando animales en ese establecimiento. La joven ingresó al predio donde estaba el animal cerca de las 17 de ese día, sin ropa de seguridad, sin handy ni silbato, para alimentarlo.

“Ramón”, como llamaban en el zoo al oso hormiguero gigante, la atacó produciéndole gravísimas heridas en los brazos, las piernas y el abdomen que le causaron la muerte, dos días después del ataque, en el Hospital Evita Pueblo. Sin embargo, los dueños del lugar no se hicieron cargo de lo sucedido y además le echaron la culpa a la joven alegando que incurrió en un “exceso de confianza” y que “se expuso indebidamente, sin autorización de su empleadora”, informó Clarín.

Por el caso no hubo justicia, hasta hoy, trece años después, que un tribunal laboral de La Plata condenó a los dueños de dicho zoo para que le paguen la suma de $101 millones a la familia de la víctima que lleva más de una década buscando justicia.

El mamífero era parte del Proyecto de Conservación del Oso Hormiguero Gigante en el zoo de Florencio Varela y de Artis Zoo, una entidad holandesa. Sin embargo, el mismo era agresivo, pesaba más de 50 kilos y medía más de dos metros desde el hocico a la cola.

En aquel momento, la bióloga Cecilia Diminich, quien trabajó para el establecimiento durante poco más de un año, denunció que “Ramón era agresivo y las autoridades del zoo lo sabían”. Además alegó que ella misma había tenido un par de incidentes previos con el mismo animal, ya que le había rasguñado una pierna. Pero cuando denunció lo ocurrido ante sus patrones, “lo minimizaron, e hicieron chistes, expresando que seguramente el oso la había atacado porque ella estaba indispuesta”.

Murió tras el ataque de un oso hormiguero y el zoológico deberá pagar $101 millones a su familia

Fue entonces que a partir de ese incidente, la bióloga decidió que no volvería a entrar a la jaula de los osos hormigueros, y los dueños del zoo decidieron poner a cargo a Melisa Casco, quien había empezado a trabajar en julio de 2005 como “guía educativa” y en enero de 2007 pasó a ser cuidadora de animales, sin haber sido previamente capacitada.

Por su parte, Fernando Burlando, el abogado que representó a la familia de Casco, junto con su par Alberto Couyoupetrou, dijo que “el tribunal en pleno explicó renglón por renglón el contenido de la sentencia”.

La sentencia

El zoo estaba ubicado en la avenida López Escribano al 800, de Florencio Varela, y se cerró en 2016. Sin embargo, el 14 de abril de 2014, su propietario Claudio Alejandro Quagliata, de 51 años, fue condenado a 3 años de prisión en suspenso y 7 años de inhabilitación para estar en cualquier sociedad relacionada a los zoológicos, culpado de “homicidio culposo”, según lo determinó entonces el Juzgado en lo Correccional N° 5 de Quilmes. Pero ocho meses más tarde la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de Quilmes revocó la sentencia y lo absolvió.

Ahora en el reciente fallo del Tribunal de Trabajo N° 2 de La Plata, firmado por los jueces Carlos Mariano Núñez, Juan Ignacio Orsini y Julio César Elorriaga, se ordenó a Quagliata y a la compañía de seguros Federación Patronal a pagar más de 101 millones de pesos a la familia Casco.

Y también se rechazó la demanda que habían entablado contra la Municipalidad de Florencio Varela, que le había otorgado la concesión del predio al empresario Quagliata.