CHACO (ADNSUR) - Una mujer y su familia vivieron una escena de película de terror. La señora de 84 años estuvo a punto de ser cremada viva en Chaco. Por un tema de protocolo, quedó en un cajón sellado con un vidrio y la dejaron una hora para que su hija se despidiera. En ese momento, justo cuando estaban por llevarse el cuerpo, la hija notó que su madre se movía. Ahí se dio cuanta que aún respiraba. Que estaba viva.

La hija de la mujer llamó a una ambulancia para que lleven a la señora de regreso al hospital y denunció al Sanatorio de la Sagrada Familia de la ciudad por dar por muerta a su madre en la Comisaría Primera de la capital provincial.  Efectivamente la mujer seguía con vida, pero finalmente falleció este miércoles a la noche, después de tres días de agonía en una clínica privada. 

La Justicia continuará con la investigación que inició su hija. La causa quedó a cargo de la Fiscalía de Investigación Penal, en la que se encuentra como subrogante Ana González de Pacce.

Según advirtieron los especialistas locales, se trató de un error de esos que ocurrían "hace 100 años". Desde la Asociación de Clínicas y Sanatorios se informó que el Sanatorio de la Sagrada Familia no forma parte de esa organización, sino que está nucleado bajo el Colegio Médico Gremial.