CALETA OLIVIA (ADNSUR) - La víctima, identificada como Roberto Arias, de 26 años, manejaba un Ford Ecosport que por razones que se desconocen subió al boulevard de una avenida e impactó de lleno contra el monumento a Newbery. El joven perdió la vida instantáneamente.

Un joven perdió la vida en un violento siniestro vial en la ciudad de Caleta Olivia. El automóvil que conducía impactó contra el monumento a Jorge Newbery en la avenida del mismo nombre.

El fatal accidente se registró en la mañana de este lunes, cerca de las 6:30 horas, cuando un Ford Ecosport subió al boulevard a la altura de avenida Alem y la calle Patagonia, y golpeó violentamente contra un busto.

El vehículo chocó de forma frontal, perdiendo el motor y terminando los restos a varios metros del sitio de la colisión, informó La Opinión Austral. En su interior, ya sin vida, quedó su conductor identificado luego como Roberto Arias, de 26 años.

Los vecinos del lugar y automovilistas alertaron a la Policía del siniestro y comunicaron en ese momento que el conductor se encontraba atrapado y se presumía que podía estar con vida.

Desde el servicio de urgencia del Hospital Zonal salió una ambulancia para asistirlo, y también arribaron efectivos de la Comisaría Cuarta y del Comando Radioeléctrico.

Un médico certificó que el conductor se encontraba ya sin vida y personal de la División Bomberos tuvo que colaborar para rescatar el cuerpo porque la carrocería estaba destruida en su parte frontal.

Personal de la División Accidentología Vial de Zona Norte fue el encargado de efectuar el peritaje para determinar la causa del accidente.

Es fundamental el aporte de testigos, como también el registro de las cámaras de domicilios privados de las inmediaciones.

Los peritos estaban asombrados por la virulencia del siniestro, ya que a raíz del golpe en el monumento, el busto de Jorge Newbery fue literalmente decapitado.

Las autoridades judiciales ordenaron que al cadáver de Arias se le practique una autopsia para conocer fehacientemente las causas de su deceso.

El muchacho era empleado de la cadena de supermercados La Anónima, y su violento fallecimiento causó pesar en el sector mercantil.