Este jueves, durante un tiroteo entre miembros de una banda narco y la fuerza policial de Río de Janeiro, murieron 23 personas, entre ellas un agente. El enfrentamiento duró varias horas en la favela de la ciudad Jacarezinho, zona norte de Río de Janeiro.

La operación de la policía de investigaciones se inició a las 6 de la madrugada en una favela controlada por el Comando Vermelho (Comando Rojo), la banda narco más antigua de Brasil.

Imágenes de la TV Globo mostraron cómo delincuentes armados con fusiles escapaban por los techos y terrazas de las casas de la favela, provocando terror entre los vecinos que se despertaban con los narcos dentro de sus viviendas.

Un vehículo policial en la zona de Río de Janeiro donde se produjo el operativo. Foto: AFP
Un vehículo policial en la zona de Río de Janeiro donde se produjo el operativo. Foto: AFP

Según informó la Policía Civil en un comunicado, un policía murió baleado en la cabeza, y 22 sospechosos también murieron alcanzados por balas policiales.

Vecinos denunciaron abuso de la fuerza por parte de los policías: una novia no pudo acudir a su propio casamiento y una embarazada con cesárea agendada no pudieron salir de sus casas, entre otros casos.

La explosión de granadas en la región asustó a los vecinos y a los pasajeros del subte cercano, la estación Triagem, en Jacarezinho, zona norte de Río.

Dos personas fueron heridas de bala dentro de la formación del subte y están fuera de peligro internadas. Mientras tanto, decenas de sospechosos escaparon.

La operación investiga a los narcos que montaron una organización de reclutamiento de niños y adolescentes para que roben en los trenes y subtes.

En el marco de las medidas contra la pandemia, desde el año pasado la policía tiene prohibido realizar acciones relámpago en las favelas de Río.

Esta operación por delitos contra niños reclutados para el crimen organizado tuvo el aval de la fiscalía luego de un tiempo de preparación que fue autorizado por el Poder Judicial.