CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Avanza la investigación por la muerte de Diego Maradona y suma nuevos cargos sobre los encargados de su salud. Ahora el psicólogo, el enfermero que hizo el turno de la madrugada del día de la muerte y la enfermera que lo relevó fueron imputados bajo el cargo de “homicidio culposo”, la misma calificación que Leopoldo Luque y Agustina Cosachov. Lo determinó la Fiscalía General de San Isidro este lunes.

Se cree que tanto Charly Díaz, el psicólogo, como “Ricardo” (así se presentó ante la Justicia) y Dahiana Madrid tuvieron distintos grados de injerencia en las decisiones presuntamente negligentes que llevaron a Diego a una posible muerte evitable.

En el caso de los enfermeros, pertenecían a una tercerizadora y fueron quienes emitieron los últimos informes: el hombre declaró que cuando se fue a las 6:30 Maradona dormía y respiraba y la mujer, que escuchó que Maradona se había levantado a orinar a las 7:30, pero que no entró a la habitación.

 La Justicia cree que hubo agonía y en los próximos días la Junta Médica definirá si coincide con la hipótesis de la mala praxis.

Por su parte, la Fiscalía pidió abrir dos teléfonos de Diego Maradona, que se encontraban en su habitación el día de su muerte. Creen que puede haber información importante para la causa.

Finalmente, citaron a declarar a la cocinera Romina Milagros Rodríguez, “Monona”, y a la psicopedagoga de Dieguito Fernando, en ambos casos por pedido de la defensa de Verónica Ojeda.

Alfredo Cahe, el histórico médico personal de Diego Armando Maradona entre 1978 y 2009, declaró el último jueves como testigo ante la Justicia y cargó duramente contra su colega Leopoldo Luque, quien a su juicio no debía haber dado de alta al Diez luego de la operación.

“Ese resultado era totalmente evitable”, ratificó Cahe ante los fiscales generales de San Isidro durante su declaración, donde además recordó el momento en el que intentó visitar a Maradona cuando estaba internado en la clínica Olivos, luego de ser intervenido por un hematoma subdural. “Me hice presente en la Clínica Olivos porque Verónica Ojeda (expareja de Maradona) me pidió que lo vea. Le pregunté a Leopoldo Luque si tenía un médico clínico permanente y me dijo que no”, remarcó el médico en la declaración.

Además, agregó que fue a verlo a Maradona un día después de ese primer intento y el personal de seguridad le impidió el acceso, por lo que se comunicó telefónicamente con Luque. En esa charla, el último médico personal de Maradona e imputado en la causa que investiga la muerte del Diez, le adelantó que le iban a dar la externación a lo que Cahe, según sostuvo, le aconsejó mantenerlo “en terapia intensiva”.

Como ya había opinado en diferentes entrevistas periodísticas, Cahe sostuvo que Maradona “debía estar en terapia intensiva con control de neurocirujanos, terapistas, con control del corazón constante y continuo”.

Por ello dijo que la muerte de Maradona era “totalmente evitable” y que “las anormalidades” son “muy groseras” respecto de las decisiones médicas. “Cuando yo lo trataba le sacábamos el entorno y teníamos enfermeras y terapistas permanentes porque sabíamos que no le iban a pasar droga y lo iban a cuidar y/o en su caso nos daban un diagnóstico casi permanente de la evolución del paciente y no contábamos con los adelantos tecnológicos que existen hoy en día”, concluyó.

Fuente: TN