CORDOBA - A poco más de 800 días del crimen, y tras haber confesado, el asesino de Franco Aráoz afronta un juicio por homicidio calificado por alevosía y robo. El imputado, que ahora tiene 18 años, está siendo juzgado desde la semana pasada en los Tribunales de Río Segundo. En un debate de mayores, la pena en expectativa sería una perpetua.

El domingo 20 de enero de 2019, Franco Aráoz (13) salió de su casa de Río Segundo, Córdoba, en su bicicleta junto a quien creía su amigo, un chico de 16 años que lo llevó engañado hasta un campo. Allí lo mató a mazazos y lo apuñaló para robarle la bici.

Según la Voz del Interior, Alejandra, la abuela de Franco, y varios familiares están preocupados porque hay trascendidos que indican que podrían condenarlo a “una pena de 10 años”, ya que era menor al momento de cometer el homicidio.

Por eso, piden que le den la pena máxima al acusado del crimen de Franco. “Sería una gran injusticia. El asesinato de mi nieto estuvo premeditado. El acusado lo fue a buscar a su casa y en la mochila llevaba la maza con la que después lo mató”, contó la mujer.

Rebeca Nora Lever, abogada de la familia Aráoz, coincidió con la abuela de Franco en que el imputado debe recibir una perpetua. “Ese muchacho mató a Franco de la peor manera. Desde atrás y por sorpresa. Lo atacó con una maza y luego le aplicó puñaladas”, dijo.

Lever, además, agregó que el imputado “ya confesó el crimen” ante la Policía y ante la fiscal Patricia Baulies, quien investigó el caso.

Además, no es el único en el banquillo de los acusados. Otro joven también es juzgado por hacer desaparecer la bicicleta de Franco y quemar ropa ensangrentada.

Los detalles del caso son macabros y conmovieron a los vecinos de Río Segundo, a 60 kilómetros de la capital cordobesa. Franco sólo había salido a andar en bicicleta con un chico que consideraba su amigo. Cuando no regresó a su casa, sus familiares decidieron ir a la comisaría local a hacer la denuncia.

Así, la Policía comenzó a investigar y dio con el chico que había salido a andar en bici con Franco. Durante el interrogatorio salió a la luz la verdad.

Fue el mismo asesino confeso quien guió a los policías hasta un monte que queda a la vera de la ruta 9, en la localidad de Toledo. El lugar es conocido porque muchos jóvenes van a drogarse. Allí hallaron el cuerpo de Franco.

Con información de Clarín