El robo al Lucania Palazzo Hotel ocurrió el 12 de agosto de 2019, y están imputados por el hecho Marcos Cerón y Fernando Almirón, quienes comparecieron este lunes en la jornada de debate que se realizó en los juzgados penales ordinarios del barrio Roca.

Declararon cinco testigos y  se concretó la incorporación por lectura de la prueba documental del caso. El próximo jueves 15 del corriente, continua el debate con las declaraciones de los últimos testigos y los alegatos finales de las partes.

El tribunal unipersonal de debate estuvo integrado por Mónica García, jueza penal; el Ministerio Público Fiscal fue representado por Héctor Iturrioz, fiscal general; la defensa de Cerón fue ejercida por Lilian Borquez, defensora pública y la de Almirón por José Palacios, abogado particular del mismo.

El primer testigo, empleado municipal, recordó que personal policial le solicita copias de las cámaras de seguridad del CEPTur ubicado en la esquina de las calles Moreno e Yrigoyen. En igual sentido declaró la segunda testigo, dueña de un comercio ubicado detrás del Lucania Palazzo Hotel. Seguidamente se escuchó la declaración de un miembro de la Brigada de investigaciones quién realizó el levantamiento y análisis de dichos registros fílmicos donde se ve circular una camioneta Amarok, blanca, con vidrios polarizados. El cuarto testimonio fue el de otro auxiliar de la justicia, que en el momento del hecho se desempeñaba en el área de Criminalística, quién recordó que participó de un allanamiento en el barrio San Cayetano donde se secuestraron y preservaron un par de guantes, tipo albañil, blancos de hilo, una capucha pasamontañas y dinero en efectivo.

CÓMO FUE EL ROBO AGRAVADO AL LUCANIA PALAZZO HOTEL EN COMODORO

El hecho ventilado en debate acontece el día 12 de agosto de 2019, a las 2 de la madrugada aproximadamente, Jonathan Emanuel Leyton ingresó por la puerta principal de acceso al Hotel Lucania Palazzo -Moreno Nº 676- y dirigiéndose a un empleado, quien se encontraba cumpliendo su tarea habitual de recepcionista, se identificó con un nombre falso manifestando que tenía una reserva efectuada con anterioridad.

En esa instancia y cuando dicho empleado se disponía a registrar al nuevo huésped, Leyton extrajo de entre sus ropas un arma de fuego de color negro tipo pistola, deslizó la corredera hacia atrás como dejando “bala en boca” y apuntando hacia el empleado le dijo que se quede tranquilo que no venía por él, exigiéndole que lo guíe hacia las oficinas de la administración, sustrayéndole además en ese trance una billetera de cuero con documentación y dinero, propiedad de este último.

Al mismo tiempo, Marcos Gustavo Cerón junto a Fernando Almirón y una persona más, movilizándose a bordo de una Camioneta VW Amarok, color blanco, doble cabina y paragolpes de color negro, se hicieron presentes en el portón de acceso al Estacionamiento del Hotel y accionaron el llamador; lo que provocó que el guardia de ese sector, ya advertido que por esas horas arribaría al Hotel un pasajero, abriera el portón eléctrico y se dirigiera al acceso para la recepción formal del supuesto huésped.

Una vez que la pick up de referencia hubo de haber ingresado al estacionamiento, el guardia se dirigió hacia el conductor del rodado, ocasión en que desde las plazas traseras descendieron dos personas de sexo masculino, con sus rostros cubiertos, quienes portando armas de fuego redujeron al custodio luego de un breve forcejeo durante el cual uno de los agresores le propinó golpes en el cráneo con el arma de fuego del tipo revolver que portaba, causándole lesiones de carácter leve.

De inmediato y habiendo ya reducido al vigilador procedieron a atarlo de pies y manos con trozos de alambre que los intrusos trajeron consigo; tras lo cual le sustrajeron su teléfono celular marca Motorola. 

En ese mismo momento el empleado recepcionista fue conducido por Leyton hacia la cochera del Hotel, donde este último, asistido por los otros delincuentes, lo arrojaron al suelo junto al guardia de la cochera procediendo también a maniatarlo de pies y manos con trozos de alambre idénticos a los usados para aprisionar a su compañero.

Una vez reducidos los empleados Leyton y Cerón se dirigieron a los pisos superiores donde se sitúan las oficinas administrativas y las oficinas del sector de eventos de donde sustrajeron dinero en efectivo, dos proyectores (cañones) marca Viewsonic y las llaves de un vehículo Fiat Toro propiedad de un huésped. Así entonces y tras apoderarse del dinero y elementos ya descriptos los integrantes del cuarteto se dieron a la fuga en la pick up en la que habían arribado.

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