RÍO GALLEGOS (ADNSUR) - Un hombre alcoholizado evadió un control policial y casi termina embistiendo a efectivos, en lo que podría haberse tratado de una tragedia. Ocurrió el jueves por la noche en uno de los ingresos a Río Gallegos.

La maniobra tuvo lugar cerca de las once de la noche en inmediaciones de la Unidad Operativa Güer Aike, a 30 kilómetros de Río Gallegos, y fue protagonizada por un Volkswagen Gol en el que viajaba un joven de 21 años, su novia de 20 y su pequeño hijo de cuatro. 

Los policías estaban realizando un control y observaron a un auto que se acercaba a gran velocidad, por lo que comenzaron a hacerle señas. Lejos de hacerlo, el conductor aceleró e incluso llegó a “llevarse puestos” algunos conos de seguridad en el lugar. 

Los agentes debieron correrse de carril para que el Gol no los atropellara. El auto pasó el control de la Policía y la garita de Gendarmería Nacional y continuó su camino en dirección a la ruta provincial N° 5. En paralelo, los patrulleros salieron detrás de él, detalló La Opinión Austral este sábado. 

La “persecución” duró unos tres kilómetros hasta que finalmente el Gol fue interceptado. Cuando por fin pudieron pararlo, al entrevistarse con el conductor notaron su aliento etílico. El conductor ni siquiera aportó sus datos y, por su estado de ebriedad, apenas podía modular.

Según informó el mismo medio de la capital santacruceña, el joven cuenta con antecedentes por delitos menores.

Una comisión de Tránsito Municipal fue convocada por la Policía y viajó hasta el lugar. El test de alcoholemia al que fue sometido arrojó 2,29 g/l de alcohol en sangre.

Desde la ley de “alcohol cero”, está prohibido circular por las rutas de Santa Cruz bajo los efectos del alcohol.

El joven conductor no colaboró con la Policía, por lo que debió ser reducido utilizando la mínima fuerza necesaria. Posteriormente fue trasladado a la Unidad Operativa más cercana y del caso tomó intervención el Juzgado de Instrucción de turno.

No se pudo determinar adónde viajaba la familia en cuestión. Por ello, la Justicia ordenó una requisa en el Gol con el fin de determinar si trasladaban algo prohibido. Sin embargo, la diligencia, realizada por la Policía Provincial y Gendarmería Nacional, arrojó resultados negativos.

El auto fue secuestrado y trasladado primero a las inmediaciones de la dependencia policial más cercana y luego al Corralón Municipal.

Además, los tres ocupantes del rodado fueron examinados por personal médico que determinó que ninguno terminó con lesiones. 

La mujer y el nene pudieron retirarse por sus propios medios, en tanto el joven conductor recuperó su libertad una vez cumplidos los plazos legales, por orden de la Justicia.

De igual manera, a él le hicieron una infracción por incumplir con el aislamiento social, preventivo y obligatorio contra la propagación del coronavirus y el artículo 205 del Código Penal.