Un matrimonio de la localidad de Ranchos, provincia de Buenos Aires, fue brutalmente atacado por tres delincuentes. Los ladrones forzaron una ventana y cuando entraron a la casa, los amenazaron y torturaron con una plancha y una cuchilla.

Mirta Cimadamore, de 55 años, y Omar Armas, de 70,  dormían en su habitación cuando el jueves a la madrugada entró su perro ladrando, y atrás de él, tres hombres vestidos de negro y encapuchados, con tapabocas.

La pareja de productores lecheros vivieron una pesadilla que duró cerca de dos horas, entre las 2.15 y 4 de la mañana. “Vieja, ¿dónde tenés el canuto? Porque si no tenés plata, ¿cómo hiciste esta casa?”, le dijo uno de los delincuentes a la mujer.

Según publicó Clarín, primero los obligaron a quedarse sentados en la cama matrimonial. “A mi marido lo tenían tapado con una sábana”, indicó la mujer. Luego, decidieron llevarlo al baño y después a la cocina. Además de pegarle, enchufaron una plancha a la corriente eléctrica y lo quemaron en los brazos y las piernas.

Madrugada de terror: enchufaron la plancha y les quemaron los brazos y las piernas en un robo

La pareja le dio 9.000 pesos pero no les alcanzó, por lo que revolvieron toda la casa. Tras no obtener lo que buscaban, calentaron una cuchilla en la hornalla y subieron otra vez al dormitorio. “Vieja, te corto los dedos si no me das la guita”, le dijeron a la mujer.

Ante las amenazas, el matrimonio les dio 22.000 dólares que habían ahorrado para pagar la cuota de un tractor. “Viste vieja mentirosa que tenías plata”, le dijo luego otro delincuente que la golpeó con un rebenque.

A ella también la quemaron con la plancha caliente en el brazo izquierdo y amenazaron con matar a la perra de la familia.

De la casa los ladrones se llevaron 22.000 dólares, unos 20.000 pesos, un teléfono celular, una escopeta Ithaca, una carabina, tres alianzas de oro y tres pares de zapatillas importadas.

Madrugada de terror: enchufaron la plancha y les quemaron los brazos y las piernas en un robo

Antes de irse, los agresores sacaron la caja donde estaban las filmaciones de las cámaras de seguridad para que no quedara evidencia.

“Ranchos ya dejó de ser lo que era, un pueblo tranquilo. Yo soy una productora tambera muy chica, ando con las botas de goma de enero a diciembre y no hay derecho a que pase esto”, se quejó Cimadamore.

Según señaló, la Policía les dijo que “fueron entregados”. Fue el segundo asalto de este tipo en tan solo 48 horas en Ranchos, algo que les resultó “llamativo”.

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