CALETA OLIVIA (ADNSUR) – Este sábado por la madrugada se realizaron cinco allanamientos ordenados por el Juzgado Federal de Río Gallegos, en el marco de un trabajo conjunto encarado por la DDI de Río Gallegos y la División de Prevención y Lucha contra la Trata de Personas, ambos de la Policía Provincial. A partir del operativo se logró rescatar a 8 mujeres que quedaron en resguardo del personal de la Subsecretaría de la Mujer.

Dos de los cinco operativos fueron en los bares nocturnos: Sunami y Alma. Los restantes tres fueron en viviendas particulares. De los allanamientos, se rescataron a ocho mujeres.

El operativo se determinó luego de una extensa investigación que culminó con la orden de allanamiento con el fin de desarmar lo que se consideraba una posible red de trata. Los operativos fueron simultáneos en los locales nocturnos, uno ubicado en la intersección de las calles Mariano Moreno y Blas Parera; el otro situado en Pasteur al 600. Allí, si bien había mujeres, no se constataron menores de edad trabajando, informó La Opinión Austral.

Tanto propietarios como los encargados de ambos locales fueron demorados y trasladados a la comisaría para ser puestos a disposición de la Justicia, entre ellos una madre y su hijo, quienes quedaron detenidos.

Los efectivos policiales también acudieron a los domicilios de los involucrados en el hecho, y según fuentes policiales, se habrían secuestrado elementos de interés para la causa, tales como agendas y objetos relacionados con el supuesto negocio de explotación sexual.

OCHO MUJERES RESCATADAS DE UNA RED DE TRATA

De acuerdo a lo informado, las ocho mujeres rescatadas son oriundas de otras provincias y países. Las mismas se encuentran acompañadas bajo la tutela de la licenciada de Trabajo Social de la División de Trata de la Policía Provincial y personal de la Subsecretaría de la Mujer.

En los allanamientos trabajó personal de las seccionales policiales Segunda y Tercera de Caleta Olivia, del Comando Radioeléctrico, de la División de Investigaciones de Río Gallegos y de Piedra Buena, agentes de la división Narcocriminalidad local, de las Fuerzas Especiales de Delitos Complejos, personal de Análisis Criminal supervisado por el jefe de la División Prevención y Lucha contra la Trata de Personas, junto al subdirector provincial y de la Zona Sur de la DDI.