En la mañana de este lunes se escuchó durante la primer jornada del juicio el testimonio de Lorena Paredes, la víctima del hecho, una joven comodorense que denunció el los malos tratos de Vidal a lo largo de los meses en los duró la relación de pareja, detallando la violencia psicológica y física a la cual fue sometida durante gran parte de ese tiempo.

El debate oral y público fue presidido por el Juez Miguel Caviglia, en tanto que la acusación está a cargo de la fiscal Laura Blanco, mientras que los abogados Lilian Bórquez e Ivo Di Taranto tienen a su cargo la defensa pública del imputado.

La imputación a Luis Rubén Vidal es por el delito de "lesiones leves agravadas por ser contra la persona con quien se mantiene una relación de pareja y por mediar violencia de género", bajo la cual se inscriben dos hechos de violencia, y dos hechos por amenazas y daño, todo en concurso real y en calidad de autor, conforme arts. 55, 89, 92 en relación al 80 incs. 1 y 11; 149 bis, 183 y 45 del Código Penal.

Testimonio de la víctima

Según informaron desde la Agencia de Comunicación Judicial, Lorena Paredes explicó al juez y a las partes durante la audiencia que se realizó en la sede de la oficina judicial de la ciudad petrolera, de qué modo la relación se fue tornando cada vez más violenta, con episodios de insultos, golpes e intentos de asfixia, e incluso de abuso sexual por parte del acusado, aunque la propia damnificada reconoció no haber denunciado algunos de estos hechos.

También se refirió a la manera en que esta situación afectó su vida personal, familiar y laboral, ante las reiteradas agresiones y amenazas, siendo estas últimas dirigidas no solo hacia su persona sino también a su hija, a sus padres y allegados.

La parte más rotunda de su testimonio se centró en los episodios ocurridos con posterioridad a la primera denuncia que radicó ante la Comisaría de la Mujer de Comodoro Rivadavia y los reiterados incumplimientos de las medidas restrictivas que regían sobre Vidal, pero particularmente en lo ocurrido en los primeros días de octubre del año 2018, cuando según el relato de la víctima fue encerrada, golpeada y torturada por el acusado, acción que solo cesó por la llegada de un móvil policial al domicilio de la madre del joven imputado.

La mujer también dijo ante el juez en la última parte de su testimonio que las acciones intimidatorias por parte del acusado no han cesado a pesar de estar procesado y de la repercusión social que ha tenido el caso.

El juicio tendrá continuidad en los próximos días con los testimonios de personas que intervinieron en las horas posteriores al último hecho relatado.

Fuente: Agencia de Comunicación Judicial / Superior Tribunal de Justicia