CALETA OLIVIA (ADNSUR) - Un comerciante salvó su vida de milagro al desviarse el disparo de los ladrones en medio de un violento asalto a su multirubro ocurrido el domingo a la noche.

Le pegaron un tiro, se desvió y salvó su vida de milagro

Una pareja de comerciantes intentó impedir el ingreso de dos encapuchados a robar y uno de ellos les disparó.

El balazo le causó un hematoma a Carlos Carpio, quien debería sentirse afortunado porque, antes de alcanzarlo, atravesó un grueso vidrio de la puerta y se desvió al impactar contra el teléfono celular marca Motorola de su esposa, Estela, quien era el blanco inicial, explicó Tiempo Sur.

Los Carpio son propietarios del multirubro “Lucar” en la calle Las Margaritas. La pareja dijo que están prácticamente acostumbrados a ser constantes víctimas de hechos delictivos desde hace unos catorce años, cuando habilitaron el pequeño comercio en el frente de una de las 132 viviendas donde residen.

Estela contó que antes de producirse la situación límite, ella había visto en la vereda, a pocos metros del comercio, a dos sujetos en actitud sospechosa y le pidió a su marido que estuviera alerta. Luego volvió a mirar y observó que ya estaban encapuchados y se dirigían hacia el local rubro por lo cual le gritó a Carlos y ambos intentaron cerrar la puerta con pasador, justo cuando los delincuentes trataban de ingresar.

La pareja notó en ese momento que uno de los delincuentes tenía un arma y el otro, un cuchillo de grandes dimensiones.

Le pegaron un tiro, se desvió y salvó su vida de milagro

El primero, desde afuera, le gritó a Estela que le entregara el celular pero como la mujer se negó, le disparó un balazo que atravesó el grueso vidrio de la puerta y luego impactó en su teléfono celular motivando que el proyectil, ya con menos potencia, rozara el estómago de su marido, en tanto que los vidrios y la deflagración lesionaron levemente el brazo derecho de la mujer.

Los asaltantes escaparon.

Carlos Carpio mostró a algunos medios el plomo deformado del proyectil que quedó en el suelo y contó que con su esposa decidieron no realizar la denuncia ya que descreían que pudiera hallarse a los delincuentes, como ocurrió en anteriores ocasiones.

La víctima del robo es un suboficial retirado de la fuerza de seguridad provincial, aunque admitió que ya no confía en la misma, sobre todo porque en la zona donde reside casi nunca ve un patrullero haciendo prevención. “Como yo fui policía sé a qué arma pertenece el proyectil con el que nos dispararon, que era una 38 milímetros, y también tengo la mía propia pero si la uso me traerá serias consecuencias”, lamentó.

“En definitiva estamos bien pero queremos dar a conocer a nuestro pueblo estas situaciones de inseguridad que vivimos todos los días” y “le pido por favor a la policía que trabaje sobre el mapa del delito”, cerró el comerciante que se salvó de milagro.

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