Este lunes, Joaquín González, el joven que había sido brutalmente golpeado por otro sujeto a la salida de un boliche en Alta Gracia, Córdoba, el pasado fin de semana, murió luego de estar internado con muerte cerebral.

El joven de 19 años tenía un traumatismo de cráneo producto de haber recibido un ladrillazo. El asesino se entregó en las últimas horas, según medios periodísticos cordobeses. 

Luego del deceso de Joaquín, la Justicia recaratuló la causa y ahora el sujeto será imputado por “homicidio simple”.  Por motivos que todavía continúan investigándose, los dos salieron del lugar bailable y sin mediar palabra Joaquín recibió un fuerte golpe en su cabeza con un ladrillo y terminó gravemente herido.

Rápidamente los amigos lo llevaron al Hospital Arturo Illia donde le brindaron los primeros auxilios y luego fue trasladado al Hospital San Roque. Allí, su estado de salud era muy delicado y los médicos informaron que Joaquín tenía muerte cerebral y que estaba en coma con respirador artificial.

Posteriormente, el asesino se entregó y su abogada afirmó, que su cliente "actuó en legítima defensa" ya que hubo una agresión previa por parte del fallecido. Además, afirmó que no coinciden con la versión que indica que hubo un ladrillo para efectuar el golpe.

"Había muchas personas en la situación. Nuestro cliente salió corriendo a esconderse porque eran muchísimas personas las que lo estaban atacando", culminó en diálogo con Cba24.

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