COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Este jueves a la mañana se llevó adelante una audiencia por videoconferencia a pedido de la defensa de Marcelo Navarro, quien solicitaba su libertad condicional. Cerca del mediodía se conoció que la jueza rechazó el pedido. 

El abogado de la familia del menor abusado, Ricardo Vidal se mostró conforme con a resolución: "Estamos muy conformes con el dictamen de la jueza que atendió el planteo que le hizo esta querella y el MPF", dijo.  En contacto con ADNSUR, manifestó que "se hizo un análisis exhaustivo de los informes que se tenían que presentar para pedir la libertad condicional y con los cumplimientos de los requisitos formales para que se le otorgue". 

En este marco aseguró que dichos documentos "no eran favorables" debido a que Navarro "no recibió tratamiento psicológico y la psicóloga forense determinó que es una persona peligrosa y que existen rasgos claros como por ejemplo la falta de arrepentimiento del hecho que cometió, lo que significa que puede llegar a volver a cometer este delito". 

EL CASO

En mayo de 2015 se conoció un caso que conmocionó a todo Comodoro luego de que un grupo de padres autoconvocados denunciara públicamente al docente de apoyo de la Escuela Nº 83, Marcelo Eduardo Navarro, por abuso sexual contra alumnos.

Todo surgió cuando uno de los niños le comentó a su padre que el maestro le había indicado que dos personas del mismo sexo podían quererse y vivir juntos, cuestión que le llamó la atención por lo que empezó a grabarlo con el teléfono y el menor le indicó que el maestro le dibujó en el pizarrón un pene y que luego lo obligó a que lo acariciara.

A partir de lo ocurrido, el hombre realizó la denuncia en la Comisaría de la Mujer para que actuara la Justicia, mientras que dos días después otra denuncia fue radicada, tornándose ya público el aberrante hecho y separaron a Navarro y a todo el equipo directivo de la institución.

Así comenzó una investigación donde además de encontrar en su computadora videos pornográficos también se logró establecer que en 2012 ya había sido acusado por alumnos por tener un trato que no era el adecuado y en 2004 había sido incluso separado de su cargo, es así que a partir de una serie de pruebas se logró en el año 2016 que fuera condenado a cinco años de prisión efectiva por el delito de abuso sexual simple, agravado por la condición de ser el encargado de la educación de la víctima, en calidad de autor, quedando en 2017 firme la condena y desde mayo de aquel año se encuentra cumpliendo su pena en la Alcaidía.