VIEDMA (ADNSUR) - La justicia le otorgó la prisión domiciliaria para Valeria Verónica Miranda, la joven de 20 años que se encontraba detenida e imputada por el homicidio de su hija, la pequeña Nahiara de 3 años que -según la Fiscalía- murió producto de los golpes que recibió de sus padres, en un pareja ubicado en inmediaciones a la localidad de Los Menucos. Mientras tanto, Carlos Rubén Erbin (el padrastro, de 39 años) continuará tras las rejas hasta que llegue el juicio donde se evaluará la responsabilidad de cada uno de ellos.

Miranda declaró a través de una videoconferencia donde participó cada una de las partes y que estuvo presidida por la jueza de Garantías, María Gadano. Allí, la defensa, encabezada por Luis Carreras, solicitó la prisión domiciliaria para la madre de la niña, a quien se le imputa el delito de homicidio calificado por el vínculo y por el cual podría recibir una pena de prisión perpetua.

Según detalla diario Río Negro, el pedido estuvo respaldado por la querella representada por el abogado Marcelo Hertzriken Velasco.

Según trascendió, la mujer declaró en medio de la audiencia y responsabilizó a Erbin por los golpes que sufrió la niña quien también fue sometida a distintos padecimientos como quemaduras en la cola y golpes, según reveló la autopsia. Miranda expresó que fue víctima de violencia de género y dijo desconocer que su hija presentaba ese tipo de lesiones.

La querella insistió con la posibilidad de que a Erbín, quien ahora afronta el cargo de homicidio simple (podría tener una pena de 8 a 25 años), se le impute el delito de femicidio que también prevé una condena de prisión perpetua.

En tanto, el fiscal de la causa, Luciano Garrido, se opuso a la medida teniendo en cuenta las características y el tipo de delito que se le imputaba a la mujer aunque finalmente -a partir del testimonio de la detenida- la jueza Gadano resolvió otorgarle la prisión domiciliaria.

El 7 de abril, personal de centro médico de Los Menucos llegó hasta el paraje Las Mochas, ubicado a 40 kilómetros al norte de esa localidad para asistir a la pequeña Nahiara. Cuando arribaron, la niña ya no presentaba signos vitales por lo que se dio intervención a la policía.

La explicación de la madre fue que unos días antes la chiquita había caído de una escalera, desde unos dos metros de altura. Tras realizar la autopsia al cuerpo de la niña, efectivamente se confirmó que el deceso fue por un fuerte golpe en la zona craneal. Para el Ministerio Público Fiscal no hay dudas que sobre la niña se ejercía violencia y por eso abonaron la teoría del homicidio.

El estudio al cuerpo de Nahiara determinó que efectivamente falleció por un golpe en la zona craneal pero reveló que la chiquita presentaba más de 60 golpes en le cuerpo. Incluso tenía una fractura en una de sus costillas, además de quemaduras de vieja data.

En la audiencia de este lunes, la mujer reconoció que Erbín golpeaba a la chiquita con un rebenque aunque insistió en que no tuvo la posibilidad de salir de esa situación de violencia que se estaba ejerciendo sobre ella y sobre su hija, detalló el mismo diario.