ESCOCIA - "Estoy muy contenta de estar viva", reafirmó Edita Butkeviciute, una lituana a la que le cayó encima un sillón que tiraron desde la azotea.

El hecho ocurrió el 7 diciembre de 2019 cuando la mujer de 31 años salió por la puerta trasera del salón de belleza en el que trabajaba ara hablar por teléfono con su novio, en la ciudad de Aberdeen, al noreste de Escocia.

El sofá fue arrojado desde la terraza por una pareja que no vio que ella estaba ahí. Barrie Law, de 27 años, y Lee Morrison, de 33, admitieron luego su conducta culpable e imprudente.

"Recuerdo que cuando desperté, grité muy fuerte pidiendo ayuda y comencé a sentir frío. No podía moverme. Estoy muy contenta de estar viva. Tengo mucha suerte de estar viva", insistió Edita.

Unos 40 minutos después la escuchó un vecino y fue a socorrerla. El hombre contó al Daily Record: "Escuché a una chica gritando así que llamé al 999. Tuve que decirles tres veces que un sillón se había caído encima de ella porque les costaba creerlo. La gente le traía mantas y movimos los contenedores del patio trasero para que la ambulancia pudiera entrar fácilmente".

A más de un año, en un comunicado emitido a través de Digby Brown Solicitors, Butkeviciute explicó: "Todavía tengo placas de metal en la columna. Tengo dolor todos los días, no puedo sentarme derecha durante más de 40 minutos y no puedo volver al trabajo".

También habló sobre los responsables del hecho: "Me alegra que estos dos hombres admitieran lo sucedido para que otras personas puedan aprender una lección importante, porque no se puede tirar cosas por las ventanas. La gente puede resultar gravemente herida y lo que me pasó lo demuestra".

Tras agradecer el apoyo recibido durante su recuparación, expresó: "Mi cuñada y mi mejor amiga me han ayudado mucho y estoy agradecida por su apoyo, pero ahora me gustaría que se respetara mi privacidad para poder concentrarme en mi recuperación física".