ESQUEL - Lo que hicieron este miércoles los vecinos de Esquel al darle una golpiza a Pablo Sommaruga, lo hubiera querido hacer él “personalmente”, expresó este jueves Ariel Strajman, quien fue secuestrado y mutilado en 2002 por la “Banda de los patovicas” que integraba Sommaruga. Strajman aseguró que ya que “la gente está harta de los delincuentes”.

“Cuando veo que esta gente está en la calle siento una indignación total, una bronca indescriptible”, dijo Strajman a El Día, y recordó que Sommaruga es "uno de los cabecillas de la banda" que lo secuestró y le mutiló un dedo hace 18 años. 

Pablo Cesar Sommaruga dejó la Unidad 14 de Esquel -donde cumplía condena- el pasado 27 de abril cuando fue beneficiado con el arresto domiciliario por el juez José Pérez Arias, a cargo del Juzgado Nacional de Ejecución Penal N° 1. Aunque su historial no era bueno -ya se había fugado de un penal en anteriores ocasiones- este beneficio estaba fundado en la emergencia sanitaria por el coronavirus.

Cuando el delincuente llegó a su casa fue atacado a golpes por los vecinos, quienes incluso se enfrentaron a la policía. Finalmente, Sommaruga se subió al auto de una radio local y pidió que lo llevaron nuevamente a la cárcel. La Fiscalía investiga la identidad de los atacantes.

Pablo Sommaruga integró la banda que en 2002 secuestró a Ariel Strajman, hijo de un reconocido joyero. Durante el cautiverio la víctima fue torturada y recibió insultos por ser judío. Le cortaron el dedo meñique de una mano y lo utilizaron como elemento de presión para obtener un segundo rescate. Strajman fue liberado el 18 de octubre de ese año por la policía de una casa de Pilar.

Los otros integrantes de la banda eran en total 17, cinco de ellos de la familia de Sommaruga: su hermano, el padre de ambos, la mujer de padre y un medio hermano.

La causa se elevó a juicio y Pablo Sommaruga fue condenado a 16 años y medio de prisión pero se le unificó la condena con otro delito y debía pasar 18 años preso. Fue llevado a la Unidad 19 del Servicio Penitenciario de Ezeiza desde donde se escapó. En ese momento gozaba de salidas transitorias debido a que había pasado 12 años en prisión. Pero un día no volvió al penal. Cuatro días después fue detenido por la Policía Metropolitana mientras manejaba un auto. En su poder tenía un arma calibre 38 y un gramo de cocaína.

Fuente: El Día