BUENOS AIRES - La Justicia de Bahía Blanca determinó que el matrimonio que adoptó a los dos hermanitos de Guinea Bissau y los abandonó en una comisaría la semana pasada tendrá que pagar una cuota alimentaria provisoria para los chicos hasta que se encuentre una familia definitiva para ellos.

La resolución fue tomada por el juez de familia Martín Larceri, a pedido de Florencia Demaestri, titular de la Asesoría de Incapaces N° 2 de Bahía Blanca, y del fiscal Marcelo Romero Jardín, tras la repercusión que tuvo el dramático caso de los mellizos africanos de 6 años que todavía siguen preguntando por su familia argentina, la única que conocieron en su vida.

El caso salió a la luz cuando el hombre entró con los dos nenes de la mano a la Comisaría de la Mujer y la Familia bahiense el 17 de noviembre pasado y a través de un escrito manifestó su intención de dejarlos en ese lugar. “Dijo que no podía sobrellevar la vida familiar, que tenía dificultades en la vinculación de los niños, lo cual se incrementó por el aislamiento del Covid”, explicó entonces a los medios locales la trabajadora social que los recibió.

Hasta el momento es poca la información que trascendió sobre los involucrados. Se pudo saber que la pareja había adoptado a los mellizos en agosto de 2019 tras conocerlos en un orfanato de Guinea Bissau y desde ese momento, hasta la semana pasada, vivieron con ellos y la hija biológica de ambos en San Martín de los Andes.

Los menores entraron al país con visa de turistas, de hecho sus únicos documentos de identidad son los pasaportes expedidos por el gobierno de Guinea Bissau. Ninguno tenía DNI argentino a pesar que desde hacía un año vivían en el país. La falta de documentación puso el proceso de adopción bajo la mira de la Justicia.

A raíz de esto, la pareja podría ser citada a declarar en la causa judicial por “incumplimiento de los deberes de asistencia familiar”, en la que están imputados y por la que podrían recibir una pena excarcelable de hasta dos años. Pero además, enfrentan una segunda causa por supuesto fraude a la Ley de Migraciones, que es un delito federal.

En tanto, el Servicio Local de Bahía Blanca buscará entre los “referentes afectivos” de los niños a alguien que quiera adoptarlos. Se trata de un grupo de personas que resulta familiar y cercana a los menores, y eso facilitaría el proceso de adaptación.

El caso de los mellizos abandonados puso sobre la mesa la cuestión de las adopciones en el extranjero, “un tema lleno de aristas” que tiene como raíz “la idealización” de esa acción, indicaron a Télam especialistas en niñez, que recomendaron sea revisado en futuras regulaciones para resguardar los derechos de los niños adoptados.

“Lamentablemente este episodio no nos sorprende porque 2 de cada 10 niños que están en estado de adoptabilidad, son devueltos y si hablamos de niños mayores de 8 años, 5 de cada 10 de ellos son devueltos, situación que venimos advirtiendo desde hace mucho tiempo”, dijo por su parte la Asesora General Tutelar, Yael Bendel.

La funcionaria porteña explicó que cuando en 1989 se aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas, la Argentina hizo una ‘reserva’ al artículo 21 vinculado a la temática de la adopción internacional por considerar que no estaban dadas las condiciones para evitar el tráfico de niños.

Como el país no forma parte del Convenio de Adopción Internacional no se reciben extranjeros que vengan a adoptar niños. El Código Civil establece “que los adoptantes tienen que ser argentinos o extranjeros con residencia mayor de cinco años, esto es un requisito indispensable”, agregó Bendel.

Esta visión es compartida por la Defensora de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, Marisa Graham, quien aseguró que “hace muchos años” se vienen registrando “casos similares” al de los mellizos abandonados en Bahía Blanca y por eso “el Código Civil sigue prohibiendo la adopción internacional”.

Pero esa prohibición, “evidentemente se sortea de alguna manera” y algunas parejas consiguen adoptar niños y niñas en el extranjero “por bypass que son ilegales”, remarcó Graham.

“Lamentablemente, en la mayoría de los casos de adopciones de extranjeros, sea de adultos extranjeros que pretenden adoptar niños argentinos o al revés, hay una intermediación de agencias internacionales de adopción y de intermediarios que lucran con estos temas”, concluyó.

Fuente: TN