COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR / Por Rafael Arteaga) - Han matado a un joven, Fernando Baez, es importante que lo nombremos. Lo mataron, si; otros jóvenes. Como en tantas otras oportunidades. Digo lo mataron mas allá del encuadre jurídico que dicho acto pueda ameritar.

En este caso todo indica que lo mato o lo mataron otros jóvenes que juegan Rugby. A la salida de un boliche, cosa que ha sucedido con frecuencia no solo entre los rugbiers. Pero se insiste en que la clave para la comprensión de tan aberrante acto es que se trata de jugadores de dicho deporte.

Ahora bien ¿los rugbiers existen como categoría fuera del club o del ámbito exclusivo de su practica?, ¿constituirán un conjunto homogéneo?

No lo considero así, salvo que queramos ver en esas decenas de participantes de dichos episodios violentos al análogo del jugador de Rugby.

Los que cada fin de semana entran a una cancha no son todos hijos de industriales, ni de políticos, ni tampoco son todos hijos del Poder como se esfuerzan en presentarlos.

Ni los clubes donde lo practican son todos iguales, la lista de los contrastes podría ser  interminable…

Frente a estas cuestiones tal vez deberíamos comenzar a plantearnos si no habrá- mas allá de la coincidencia en el deporte practicado- algunos otros factores que inciden de manera determinante en estas situaciones de Violencia Extrema.

En estos días he podido leer y escuchar una serie de argumentaciones acerca de los motivos que pretenden dar cuenta de esta situación.

En primer lugar se argumenta que se trata de practicas de un ámbito Machista. De intentos de reafirmación de de la posición del Macho.

Nuestro país desde hace algún tiempo vive una profunda transformación en esa materia.

Ámbitos deportivos hasta no hace mucho exclusivos para los hombre abrieron sus puertas a la práctica de las mujeres ( no sin la presión social de las mismas). Y no de buena gana en muchas disciplinas. Basta recordar que recién en 1967 una mujer participó de la  maratón de Boston a condición de no decir que lo era o que el Fútbol luego de una larga disputa aprobó recién el año pasado, ciertas concesiones en el ámbito profesional.

Las prácticas machistas no son patrimonio exclusivo del Rugby (que si las tiene y no se ha hecho mucho por erradicarlas), el Fútbol por citar el deporte más popular de nuestro país es un claro ejemplo de ello, las apelaciones al “puto” y al “maricón” son moneda corriente tanto entre los jugadores como en las tribunas. Infinidad de jugadores ocultan su elección sexual frente a un ámbito claramente homofóbico.

Que el Rugby tenga practicas segregativas no lo aparta de otras disciplinas en las cuales el distinto es apartado y denostado.

Así la xenofobia y la homofobia no le serian inherentes de manera exclusiva.

Se insiste en prácticas machistas iniciáticas, cortes de pelo a los debutantes en ciertas divisiones, acciones lindantes con lo vejatorio, eso ocurre en muchos deportes, del mismo modo en que la apelación al triunfo y al macho que pone “pierna fuerte” o se toma a golpes con el rival son moneda corriente.

Otra de  las características supuestamente negativas que se le endilgan al Rugby es la costumbre de sus jugadores de salir formando un grupo- innumerables chistes se han hecho sobre este asunto- como si solo fuesen los ”rugbiers“ los que salen en conjunto, es mas se le endilga que en dicho deporte se fomente dicha práctica. No podemos menos que reconocerlo, la conformación de un grupo es uno de los pilares para la conformación de un equipo sea el deporte de conjunto del que se trate…

Del mismo modo que se le endilga que se trata de un deporte de contacto, solo cabe la misma respuesta,SI, lo cual implica cierto grado de violencia en dicha práctica, la disputa con el adversario en el contacto físico es una de las características, dentro de los limites que marca el reglamento.

Reglamento que con cierto orgullo en el Rugby comienza con una premisa “el arbitro tiene siempre razón aunque se equivoque”.

Tal vez lo que moleste (con sobrados motivos) es ese halo de diferencia, de superioridad con que se lo suele presentar. Y bueno es reconocerlo, los que en algún momento formamos parte de este deporte nos hemos encargado de sostenerlo. Creando la falsa imagen de ser el único deporte que transmite valores, cuando todos los deportes los hacen. Que algunos jugadores o entrenadores no los difundan es otro asunto, no es propio del deporte.

El otro asunto al que se suele echar mano para tratar de explicar lo que sucedió en Villa Gesell tiene que ver con el consumo de sustancias, en particular el alcohol (la sustancia mas consumida en nuestro país).Mas allá de que en el caso que nos convoca las pericias toxicologícas hayan dado negativo.

En este punto hay una naturalización del consumo de bebidas alcohólicas relacionado con el Rugby, al punto tal que, a contramano de lo que sucede en otras disciplinas, una bebida alcohólica sponsorea un equipo de Rugby.

Existe una tendencia en algunos clubes- bastante larvada por cierto- de comenzar a prohibir la ingesta de alcohol ligada a los 3ros tiempos algo que creo debiera ser practica habitual y obligatoria.

Cada vez que se tratan temas relacionados a la violencia no deja de venir a mi memoria la frase de Otto Fenichel “el súper yo es la instancia psíquica soluble en alcohol”.(1)

La ingesta de bebidas alcohólicas desinhibe, da una falsa sensación de potencia, permitiendo llevar a cabo algunos actos que estando sobrios no nos atreveríamos.

Pero no sobreabundaré en estos asuntos, considerando si, que tienen un clara incidencia en estas situaciones. Pero no lo determinan ya que mas allá de hallarse presente en la mayoría de los casos (en su inmensa mayoría transcurren a la salida de un boliche) la ingesta alcohólica incide a condición de que quienes la realicen se hallen inmersos en una masa. Hecho que le brinda al sujeto humano un contexto en el cual su psiquis individual se ve alterado al pasar a formar parte de la misma.

Basta releer a Freud en “Psicología de las Masas y análisis del yo”(2) para recortar algunas de dichas modificaciones. Destacaré algunas que a mi criterio aportan algo de luz para la intelección de estos acontecimientos.

 “Nos bastaría con decir que el individuo, al entrar en la masa, queda sometido a condiciones que le permiten echar por tierra las represiones de sus mociones pulsionales inconscientes. (…) las cuales contienen  “toda la maldad del alma humana...”

Freud, citando a Le Bon, nos recuerda «Los principales rasgos del individuo integrante de la masa son, entonces: la desaparición de la personalidad consciente de los sentimientos e ideas en el mismo sentido por sugestión y contagio, y la tendencia a trasformar inmediatamente en actos las ideas sugeridas. El individuo deja de ser él mismo; se ha convertido en un autómata carente de voluntad».

La masa es impulsiva, voluble y excitable. Es guiada casi con exclusividad por lo inconsciente. Los impulsos a que obedece pueden ser, según las circunstancias, nobles o crueles, heroicos o cobardes; pero, en cualquier caso, son tan imperiosos que nunca se impone lo personal, ni siquiera el interés de la autoconservación. Nada en ella es premeditado. Si apetece las cosas con pasión, nunca es por mucho tiempo; es incapaz de una voluntad perseverante.

“No soporta dilación entre su apetito y la realización de lo apetecido. Abriga un sentimiento de omnipotencia; el concepto de lo imposible desaparece para el individuo inmerso en la masa.” “Los sentimientos de la masa son siempre muy simples y exaltados.

Por eso no conoce la duda ni la incerteza. Pasa pronto a los extremos, la sospecha formulada se le convierte enseguida en certidumbre incontrastable, un germen de antipatía deviene odio salvaje. Inclinada ella misma a todos los extremos, la masa solo es excitada por estímulos desmedidos.”

“Para juzgar correctamente la moralidad de las masas es preciso tener en cuenta que al reunirse los individuos de la masa desaparecen todas las inhibiciones y son llamados a una libre satisfacción pulsional todos los instintos crueles, brutales, destructivos, que dormitan en el individuo como relictos del tiempo primordial.

Otros rasgos de la caracterización de Le Bon echan viva luz sobre la licitud de identificar el alma de las masas con el alma de los primitivos.

En definitiva, no es tan asombroso, pues, que los individuos de la masa hagan o aprueben cosas a las que habrían dado la espalda en su vida ordinaria,...”

Más adelante, Freud se sumerge en el análisis de los lazos afectivo libidinales que se suscitan entre los integrantes en el seno de la masa, aportando de este modo una herramienta que permite la consideración de aquello que atañe al intento de reafirmación de la posición sexual de quienes la conforman.

De este modo podremos desde esta perspectiva freudiana abarcar una serie de situaciones que nos ayude a contemplar estos acontecimientos de un modo más eficaz a la hora de intervenir sobre ellos. Cosa que no lograremos con los aportes de los pseudo especialistas que surgen como hongos después de la lluvia, llenando de palabras y terminología “científica” los medios de comunicación, sino dando lugar a los involucrados, es decir a los jóvenes -porten o no una pelota ovalada los fines de semana- para que en determinados ámbitos puedan explayarse sobre esto que los compete convirtiéndose en sujetos de su decir y no meros objetos de las consideraciones de otros.
 

Referencias

(1) Fenichel, Otto (1982) Teoría psicoanalítica de las neurosis. Ed. Paidos

(2) Freud,Sigmund 1921)  Psicología de las masas y analisis del yo   O.C. Tomo XVIII  Amorrortu Editores 

Rafael J. Arteaga

Psicoanalista

Observatorio de consumos problemáticos y adicciones

UNSAM

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