RÍO GRANDE (ADNSUR) - La Justicia de la ciudad de Río Grande solicitó una pericia psiquiátrica sobre el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, en la causa donde se lo investiga por el presunto abuso sexual de tres obreros de la construcción que hacían trabajos para la Municipalidad. La orden llegó desde el juzgado 2 de Río Grande, donde Melella fue intendente antes de ser gobernador, a cargo del juez Raúl Sahade.

"Practíquese peritaje psiquiátrico sobre el imputado Gustavo Daniel Melella, tendiente a determinar la estructura de su personalidad si presenta patología de índole sexual, y/o síntomas de perversión en términos psicopatológicos compatibles con los hechos denunciados, así como indicadores de desajustes o desviaciones de la lívido y/o en el área de la sexualidad”, se indica en la orden judicial.

Asimismo, el juez también pidió al psiquiatra que analice el estado de salud mental del gobernador: "El perito psiquiatra deberá analizar su estructura de personalidad, es decir si presenta indicios de personalidad psicopática, perversa, sádica, impulsividad, violencia o si es peligroso para sí o para terceros. Y si se encuentra en condiciones de comprender la criminalidad de sus actos", explicaron.

El funcionario está imputado desde el 2018 por el presunto delito de "abuso sexual coactivo", en la causa que investiga si pidió favores sexuales a trabajadores indigentes a cambio de empleo. El fiscal sintetizó en aquel momento que el episodio con Lovera habría tenido lugar a mediados de 2016, "en circunstancias en que el denunciante se hizo presente en el domicilio de Melella y, una vez allí, el intendente lo interrogó sobre su situación laboral y le ofreció desempeñar funciones en el Municipio de esa ciudad".

El obrero declaró que Melella "lo obligó a materializar actos sexuales contra su voluntad frente al temor que implicaba negarse, dada su condición de Intendente y máxima autoridad de la ciudad". A esa denuncia se le sumaron otros dos obreros. Según cuentan en sus denuncias, el Intendente tenía un "modus operandi" muy particular con los nuevos trabajadores de la municipalidad: daba empleo o solucionaba problemas de cobro de sueldos a cambio de favores sexuales, así lo informó Clarín.

Las víctimas cuentan que la Municipalidad no les pagó el trabajo realizado y que el Intendente se quedó con el presupuesto que estaba destinado a cubrir los gastos de la construcción. Alrededor de este episodio habrían ocurrido los abusos sexuales. Alfredo, uno de los obreros fue el primero que tuvo que soportar las insinuaciones de Melella. Primero por teléfono, con llamadas y mensajes de Whatsapp y luego personalmente en su casa.

Tiempo después, ocurrió lo de la obra pública. En ese caso, la víctima según denuncian fue Damián, otro de los trabajadores. Cansado ya de que no le pagaran lo que les debían, comenzó a mandarle mensajes de whatsapp a Melella con su reclamo. "Un día, Melella le dice que lo vaya a ver a la casa. Y cuando llega, se le tira encima, lo acosa y comienza a manosearlo", contó a este diario Francisco Giménez, abogado denunciante.