CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Un hombre de 43 años, adiestrador de perros y amante de los animales exóticos, alquiló hasta fines del año pasado la propiedad de Máximo y Florencia Kirchner ubicada en la calle 25 de Mayo 255, en Río Gallegos, que se encuentra bajo intervención judicial. 

El exinquilino fue desalojado por falta de pago. Cuando las autoridades judiciales entraron a la casa se sorprendieron ya que estaba totalmente destruida. La interventora, Raquel Moyano, a cargo de la administración de los bienes de Máximo y Florencia, le inició acciones judiciales y catalogó su accionar de “rayano con lo delictual”. 

Fuentes judiciales informaron a TN que durante buena parte del año pasado el exinquilino no pagó el alquiler y dejó una deuda de $183.560. En este contexto, el abogado Carlos Beraldi, representante de los Kirchner, denunció a la interventora Moyano por considerar que no resguardó los intereses de sus defendidos y le pidió a la Justicia que se haga cargo de las reparaciones.

Se trata de una cadena de acusaciones en la que las partes intercambian culpas: la interventora señala al exlocatario y los Kirchner a la interventora por no cuidar la casa. 

En diálogo con el canal de noticias, una persona del entorno del inquilino indicó que el hombre no pagó el alquiler por “problemas financieros” provocados por el cierre de su veterinaria en 2019. Además, negaron que haya provocado destrozos en la propiedad y aseguran que la “dejó impecable”.

La misma fuente asegura que el hombre no conoce a Cristina, Máximo o Florencia Kirchner ni “tiene afinidades” políticas con el Frente de Todos y aclara que llegó a la casa en 2015 a través de la inmobiliaria de Osvaldo Sanfelice, investigado como supuesto testaferro de la familia.

“Él se enteró de que era una casa de los Kirchner cuando un día lo llamaron y le dijeron que ya no tenía que pagar más en la inmobiliaria sino que debía manejarse con la intervención”, explican.

Moyano afirma que el inquilino provocó serios destrozos en la vivienda y la fuente consultada por este medio lo niega categóricamente. “Eso no es así, dejó la casa impecable. Mientras estuvo ahí siempre estuvo cuidada”, resaltan.

Respecto al vínculo que mantenía con Moyano manifiestan que fue “malo” y que la interventora nunca daba respuesta ante los problemas de la casa, como roturas o la necesidad de realizar reparaciones.

La intervención intimó al inquilino con el objetivo de cobrar el dinero adeudado, aunque el presente laboral del hombre no sería el mejor. “Si puede hacer o no frente al pago es algo que comunicará a través de su abogado”, respondieron.

En sus redes sociales, hay fotos que lo muestran con serpientes, loros y otros animales exóticos. “No los vende, las imágenes con víboras son porque las recuperó. Son animales recuperados”, insisten y agregan que "le gustan, nada más que eso”. Su lazo con los animales fue el que, tal vez por obra del destino, lo depositó en la casa de los Kirchner. “Buscaban una casa con parque para sus perros”, explican.

Tras la salida del inquilino, la usurpación

En abril, la propiedad (una de las 26 que conformaron la sucesión de Néstor Kirchner) fue colocada a disposición de Máximo Kirchner. El Tribunal Oral Federal 5 no le entregó el manejo de la casa, sino el permiso para su uso con algunas exigencias, tal como publicó Clarín.

Máximo Kirchner había solicitado la vivienda para su expareja Rocío García, madre de los dos nietos de Cristina, pero exigía que fuera reparada ya que se encontraba en condiciones inhabitables. El TOF 5 le ordenó entonces a la interventora iniciar las reparaciones pero Moyano respondió que debido a la cuarentena no pudo comenzar con los trabajos.

Cuando Moyano envió a la propiedad un designado para “notificar las novedades del inmueble”, la persona advirtió que la puerta había sido forzada. En el interior, encontró dos camas de dos plazas, otra de una plaza, lámparas de velador, un caloventor eléctrico y un ticket de carga virtual con un número de teléfono.

La interventora se comunicó con un agente de la Gendarmería Nacional y el caso fue derivado a la División Comisaría Primaria de la Policía de la ciudad de Río Gallegos. Se dio intervención al juzgado de Instrucción local 2, a cargo de María López Leston.

Las autoridades analizaron el número de teléfono que figuraba en el ticket de carga virtual y dieron con la foto de WhatsApp del matrimonio que ingresó a la propiedad. Se los identificó y se los puso a disposición de la Justicia.

Allegados a Máximo Kirchner le dijeron a TN.com.ar que desconocían la ocupación, pero afirmaron que varios objetos de la vivienda fueron “robados”. Apuntaron directamente hacia la interventora Moyano: “No hizo nada para cuidar el bien”.

Los Kirchner quieren que la casa se repare

La propiedad se encuentra tapiada y debido a la pandemia de coronavirus resulta complejo iniciar las tareas de reparación ordenadas por el Tribunal. De hecho, la interventora intentó que los trabajadores que se ocuparon de los arreglos en el Hotel Las Dunas viajen hasta esa ciudad, pero la opción se descartó debido a que tendrían que cumplir con un aislamiento de 14 días.

El TOF 5 le ofreció a los Kirchner recuperar el bien en su actual estado para que sean ellos los que realicen las tareas de mantenimiento, pero Beraldi descartó la oferta. “No resulta posible aceptar la devolución del inmueble en el estado ruinoso en el que se encuentra”, señaló, antes de lanzar duras acusaciones contra Moyano, a la que culpó por la situación.

“En virtud de los graves perjuicio irrogados, desde ya hacemos expresa reserva de iniciar las acciones legales pertinentes”, cerró.

Fuente: TN