CALETA OLIVIA (ADNSUR) - Un nuevo caso de violencia machista se suma a las incontables denuncias que han surgido entre el año 2018 y la actualidad en Caleta Olivia. En esta ocasión, se trata de un doloroso hecho en el que una joven fue golpeada, quemada y ahorcada. Realizó la denuncia en la Comisaria de la Mujer, además de una ampliación sumando más agresiones que sufrió en el cuerpo.

La golpeó, la quemó y le rompió palos de escoba en la espalda

El lunes, una joven manifestó el infierno que soportó durante un año en manos de quien era su pareja, a quien por razones legales denominaremos “M.M”. Ahora, la mujer decidió decir "basta" y realizó la denuncia en la Comisaría de la Mujer, donde también pidió una medida de restricción perimetral.

No sabe por qué lo cubrió ni por qué no lo denunció. No consigue entender por qué no se fue de su casa y vivió un año entero de daños físicos y psicológicos. “M.M”, a quien define como “una persona macabra y psicópata”, ejerció contra ella violencia, con golpes de puño y objetos (palos de madera), quemaduras en el cuerpo, abuso sexual y ahorcamiento.

La última situación, que la llevó a denunciar, fue una madrugada en que salió del boliche y fue a verlo. Después de una discusión, se encontró tirada en el suelo, con él encima de ella, ahorcándola. “Me estaba matando una vez más y no quemándome como ya lo hizo, no pegándome piñas, ni rompiendo palos de madera en mi cuerpo”, comentó la joven a La Opinión Zona Norte.

Después de tantos episodios, relató en una publicación de Facebook detalles del infierno por el que pasó junto a “M.M”: “quiero que sufra la condena social y que la justicia actúe. Basta de cubrirlos; necesito que se comuniquen conmigo si alguna piba sufrió algo parecido a lo que pasé yo con este tipo”.

SECUELAS 

“Mi cuerpo quemado va a estar siempre así”, se lamentó la joven, víctima de la violencia machista que una vez más “hace eco” en Caleta Olivia. Pesadillas en la noche, depresión, dolor, falta de ganas: ésas son algunas de las secuelas psicológicas que quedan en las víctimas de casos de violencia y abuso.

“La madrugada del martes me despierto porque tuve cinco pesadillas. Soñar con él, su familia y la mía. Soñar que muero, porque realmente esas son mis ganas después de todo esto”, se puede leer en una publicación en redes sociales donde cuenta la situación.

Además, acusa a familiares y amigos de “M.M”, que mandan mensajes intimidantes y dolientes, echándole la culpa de “si le pasa algo a M.M”.  “¿Culpable de ser una más de sus víctimas? No me importa él. Yo sólo quiero verlo preso. Necesito descansar y sanar mi alma”, concluyó en su relato.