FRANCIA (ADNSUR) - Este martes comenzó el juicio contra Bernard Preynat, el ex cura y capellán scout que agredió sexualmente a decenas de menores entre los años 1970 y 1990 en la región de Lyon, al este de Francia.

Los abusos fueron reconocidos por el propio ex sacerdote, por los que fue destituido del estado clerical. Este caso, revelado en 2015, salpicó a la máxima autoridad de la Iglesia francesa, el cardenal Barbarin, quien fue condenado por no haber denunciado estos actos ocurridos en su diócesis.

Él mismo, de pie y rígido en el estrado, aceptó los hechos: “Yo sabía que estos gestos estaban prohibidos, que eran caricias que nunca debería haber hecho. Eran a escondidas”, admitió. “Y sí, es verdad, me aportaban placer sexual”.

El juicio del ex sacerdote se lleva a cabo ante el Tribunal Penal de Lyon, donde están presentes 15 demandantes civiles, incluyendo las 10 víctimas de abuso sexual de Preynat. “Durante 20 años abusé de 4 a 5 chicos por semana“, señaló el cura en su confesión. Quienes sufrieron de su abuso eran niños boy scouts de 7 a 15 años que asistían a una parroquia donde Bernard era vicario-capellán en la década de los 80.

Los querellantes le reprochan manoseos, besos y caricias sexuales obligados. Ante la policía, el ex cura ha reconocido casi todas estas agresiones, incluidas tres violaciones hoy prescritas.

“No hay duda de que será condenado”, reconoció el abogado del acusado. Preynat, quien hoy tiene 74 años, se expone a 10 años de cárcel y 150.000 euros de multa.

Con el deseo de ponerse del lado de las víctimas y de tomar medidas concretas, la diócesis de Lyon lanzó en octubre pasado un sitio web, "Agir ensemble contre les abus" (Actuar juntos contra los abusos), que presenta una serie de 12 entrevistas filmadas con diferentes personas: víctimas, psiquiatras, policías, magistrados, periodistas, teólogos y párrocos. Estos videos fueron vistos por todos los obispos franceses, reunidos en sesión plenaria el pasado mes de noviembre, encuentro en el que el episcopado francés reiteró su deseo de "renovar su cercanía a las víctimas de abusos sexuales".