Un adolescente de 18 años fue detenido este martes luego de asesinar con un facón a tres bebés menores de dos años, una maestra y una funcionaria del área de salud en un jardín de infantes de la pequeña ciudad brasileña de Saudades, en el estado de Santa Catarina.

El asesino cometió la masacre por causas que aún se investigan en el jardín de infantes Aquarela, a casi 150 kilómetros de la frontera con la provincia argentina de Misiones. El joven ingresó y comenzó a perseguir a una maestra, a la que acuchilló y luego siguió con los bebés y una agente de la secretaría de Salud que estaba en el lugar como parte del operativo especial para dar clases presenciales en medio de la pandemia de coronavirus que azota al país.

Tras esto el autor de la masacre se clavó el cuchillo en su propio cuello, en el abdomen y el tórax y fue trasladado en gravísimo estado hacia un hospital.

“Entramos y vimos una escena de terror, niños en el piso, sangre por todos lados”, dijo Gisela Hermann, secretaria municipal de Educación.

La agente de salud atacada murió en el hospital regional de Chapecó, a 67 kilómetros de distancia, donde no resistió a las heridas recibidas.

Un policía traslada el facón con el que se cometió la masacre en un jardín de infantes de la ciudad brasileña de Saudades, en el estado sureño de Santa Catarina.
Un policía traslada el facón con el que se cometió la masacre en un jardín de infantes de la ciudad brasileña de Saudades, en el estado sureño de Santa Catarina.

El comisario Newton Casagrande, de Chapecó, a 67 kilómetros de Saudades, en un principio dijo que no podía confirmar la cantidad de víctimas y que estaba yendo hacia el lugar. “No sabemos qué motivó este ataque, estamos investigando”, le dijo al canal NSCTV, la mayor cadena de noticias de Santa Catarina.

Por su parte el comisario Jerónimo Marçal, de la comisaría de Saudades, dijo que la investigación inicial determinó que otro bebé fue atacado pero quedó fuera de peligro.

El lugar estaba semivacío a raíz de que no se permite más de 35% de presencialidad en las escuelas a raíz de la pandemia, en una región que continúa desde febrero en colapso sanitario con alta ocupación de camas de terapia intensiva.

“El agresor se encuentra hospitalizado” señaló el jefe policial, que indicó que hallaron otras armas en el cuarto de la casa del asesino.

Esta masacre en un jardín de infantes ocurre casi dos años después de que el 13 de marzo de 2019 dos jóvenes asesinos armados mataron a ocho alumnos y profesores y luego se suicidaron.

Sin embargo, la mayor masacre escolar en Brasil sucedió el 7 de abril de 2011 en una escuela pública de Realengo, un barrio de Río de Janeiro, cuando un exalumno le quitó la vida a 13 personas entre niños y profesores.

La gobernadora interina de Santa Catarina, Daniela Reinher, decretó luto por tres días y prometió asistencia a las familias de las víctimas.