ESTADOS UNIDOS - Una pequeña de solo 10 meses murió tras estar unas cinco horas encerrada en el baúl de un auto donde la había dejado su padrastro, tras meterla en una mochila. La nena fue encontrada sin signos vitales, y el asesino intentó convencer a la policía que la bebé se había descompensado.

El hecho tuvo lugar en Texas, donde Trevor Rowe encerró a Marion Montoya, la hija de su novia, y la dejó allí mientras estuvo trabajando por horas. Recién volvió a ver a la menor a la hora del almuerzo, cuando ésta ya no estaba respirando.

Rowe entonces llamó a la policía y dijo que tuvo que detenerse porque la beba que llevaba con él había dejado de respirar e intentaba resucitarla al costado de la ruta, pero los efectivos no le creyeron y terminó imputado por asesinato, según indican agencias internacionales.