Ya son cerca de 80 los presos en la Alcaidía de Comodoro que realizan una huelga de hambre en reclamo de mayor flexibilización de las visitas de familiares y de las salidas.

"La prioridad es poder tener contacto con nuestros hijos, nosotros cometimos errores que estamos pagando pero ellos no tienen la culpa, a muchos no los podemos ver hace más de un año, hay internos que tuvieron sus hijos en medio del encierro y lo conocen solo por teléfono", señaló un interno en diálogo con Sello Patagónico. 

Tras la repercusión de la medida adoptada, precisaron que "nosotros decidimos hacer esto y todo siempre de forma pacífica, por eso presentamos un habeas corpus en agosto y empezamos la huelga ahora, pero la verdad es que lo que pedimos no es que venga más gente ni todo el tiempo, ni nada, lo que más nos importa es el contacto físico, nos dividen a tres metros de nuestra familia y a nuestros hijos no podemos verlos hace más de un año".

"Sabemos que afuera habilitan las canchas, los peloteros, se mezclan grandes y chicos con capacidad del 80 por ciento y acá no. Es porque están cómodos los policías que antes tenían que organizar dos visitas por semana, nuestras salidas a los talleres que ahora tampoco los tenemos y era lo que nos permitía pensar en la reinserción".

"Lo que nos pasa con los chicos que no pueden venir, incluso cuando hay presos que sus parejas parieron en tiempo de pandemia y no pudieron tomar el primer contacto con su hijo, nos pasa también con los abuelos hay presos que su única familia es un abuelo una abuela. Acá estamos todos vacunados".

Lucía Pettinari, Defensora Pública, confirmó a esta agencia de noticias que los presos de los distintos pabellones presentaron el pasado 3 de agosto, un pedido que se flexibilicen las visitas y las salidas.

El pedido surgió a partir de las restricciones sanitarias que se dispusieron por la pandemia del Covid-19 y que aún persisten en la unidad carcelaria.