COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) -  El sábado pasado, Mauricio Ezequiel Vázquez de 22 años, fue hasta la casa de su ex pareja en el barrio Máximo Abásolo y luego de una discusión, baleaó a la mujer en la cabeza. Por fortuna, la bala no le produjo ningún daño neurológico y la mujer fue dada de alta.

A partir de ello, es que la joven decidió contar lo que pasó y el calvario que vivió a través de redes sociales:  "No puedo creer que hizo esto, lo hizo después de que yo lo ayudé en todo con mi familia, en su peor momento yo estuve siempre y la gente que me conoce sabe que yo aguanté todo de él y de su familia. Nunca pensé que me podía llegar a hacer este tremendo daño siendo madre de su hijo”.

Asimismo, mencionó que hace más de un año y medio ya no estaban en pareja, que ella decidió terminar la relación:  “Yo decidí dejarlo porque él no quería cambiar esa vida y mi hijo se iba a criar mal, iba a tener un mal ejemplo. Entonces decido por mi bien y el de mi nene criarlo sola, trabajar y salir adelante sola”. Luego de tomar la decisión de separarse, comenzó "a molestarme, no quería entender y con el tiempo empezó a ponerse peor. Yo nunca le negué a su hijo pero él nunca me ayudaba en nada. Él vivía atacándome y hablando mal, con insultos, me decía que si me veía con otro me iba a meter un tiro en las piernas”.

De igual manera, la mujer aseguró que su expareja logró hackear su cuenta de Facebook y hasta le sustrajo el teléfono celular donde contaba con pruebas de todo lo que sucedía. “Me decía que me iba a agarrar por ahí con sus hermanos y que me iban a hacer mierda, hasta que un día me cansé, y fui a hacer la denuncia para que no se acerque a mí y a mi nene”, lamentó la mujer, quien además recalcó que “desde la primera denuncia a él no le importó nada, incumplió con la medida cautelar. Más de siete denuncias tiene y todo era porque él me amenazaba de muerte, la policía venía y él ya estaba acostado en su casa”.

EL ATAQUE

Sobre el día del ataque, la mujer contó que ese día, Vázquez y su hermano fueron hasta su casa para molestarla, y ella decidió salir a enfrentarlo. El joven disparó cerca de su pie, “y de la rabia lo ataqué para que se fuera". Su familia salió a defenderla y fue allí cuando el agresor disparó contra ella y su padre -al ver que sangraba mucho- la subió al auto y trasladó a un centro privado de salud: “Yo me acuerdo que cerraba los ojos y mi papá desesperado me movía y me gritaba ¡hija! Yo solo le decía que cuide a mi hijo, que no me lo dejen solo. Le decía a mi papá que lo amaba, era como si me estuviera despidiendo de él y mi papá llorando manejaba”, aseguró en una entrevista con Diario Crónica.

Tras arribar al centro asistencial se determinó el traslado de la mujer al Hospital Regional donde se constató que la bala estaba alojada en su cabeza pero no corría peligro: “Gracias a mis hermanos que lo corrieron cuando pasaba arriba de mi domicilio lo atraparon y después su familia bajó a tirar tiros y piedras a mi domicilio sin importar que estaba mi nene, su sobrino” mencionó la mujer quien además indicó que “gracias a Dios puedo contar esta pesadilla, gracias a Dios que me dio una segunda oportunidad para seguir cuidando a mi nene y ver de vuelta a mi familia, estuve entre la vida y la muerte y acá estoy. La familia de mi ex también fueron atacantes y lo apañaron y ayudaron a hacerme este gran daño, fue un intento de femicidio”.