Este lunes se incendió una vivienda en el Barrio Quirno Costa, compuesta por tres departamentos interconectados que en ese momento tenían cuatro ocupantes, tres de ellos menores.

El vecino del otro lado de la calle es Alejandro Salinas, ex director de Defensa Civil de Comodoro, quien actuó con rapidez y la ayuda providencial de dos instaladores de  una empresa de videocable que estaban trabajando en la zona y que contaban con una larga escalera para alcanzar el ventiluz por el que finalmente rescatarían a dos de los niños.

"Estoy justo lindero a la parte trasera de la vivienda que se prendió fuego. Recién habíamos llegado del trabajo con mi señora, y a los 10 o 15 minutos se escuchó una explosión. Y cuando voy a la parte de atrás de mi casa escucho a los nenes gritando y veo humo", relató Salinas.

Mencionó que "la única forma que podían salir los nenes era por un ventiluz que estaba a 5 metros del suelo. Me subí al techo de la casa por un galpón que tengo yo y aparecieron dos chicos, gracias a Dios, de un videocable con una escalera telescópica que metimos en mi casa y pudimos alcanzar al ventiluz".

"Uno de estos chicos sacó a los nenes, yo no podía acceder, los sacamos por el ventiuz que da a mi terreno", detalló.

"Lo que nos dijeron los nenes es que había cuatro personas, un abuelo y los tres nietos aparentemente. Nosotros sacamos a dos por acá y dos salieron por adelante", agregó.

Salinas mencionó "la desesperación, la impotencia, de estar a 5 metros y no alcanzarlos, por el techo no podía llegar, gracias a Dios aparecieron estos dos chicos, vieron el humo y aparecieron con la escalera."

Indicó que los menores "estaban asustados, por suerte no tenían nada, asustados, llorando, los tuvimos un rato en casa hasta que se calmaron y llegó la ambulancia, le avisamos a la abuela que estaba preocupada porque nadie sabía que los teníamos acá. Por suerte no recibieron ningún rasguño".

"No se quienes eran los chicos que ayudaron, ni gracias alcance a decirles", finalizó Salinas, todavía conmovido por el momento que les tocó vivir.