COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El jefe de la Policía de la Provincia, Miguel Gómez, se refirió al caso de la aspirante a policía que denunció que fue abusada por el jefe de instructores de la Escuela Policial en reiteradas oportunidades y contó que habló con la denunciante "10 meses atrás" y "nunca me dijo que la violaron". Aseguró en diálogo con ADNSUR que se enteró "primero públicamente" y después se lo confirmó la mujer telefónonicamente. Explicó que el año pasado tuvo que ser desafectada por "reiteradas inasistencias" y que la "aspirante era auxiliar de educación y estaba cobrando por esto", lo que no está permitido. Aseguró que "la Policía del Chubut va a allanar lo que tenga que allanar para brindarle la información que Fiscalía necesita para determinar si hay o no responsabilidad en este hecho gravísimo. Los efectivos policiales denunciados, si son responsables deben pagar por esto, y, si no lo son, entender que hay un daño muy grave para el efectivo policial y sus familias”.

Según los investigadores, todo comenzó el pasado 28 de marzo, cuando la mujer se presentó ante la Justicia y denunció que el frente de su casa había sido atacado a balazos y acusó como autor de los disparos a un jefe de instructores de la Escuela Policial que había abusado sexualmente de ella en reiteradas oportunidades durante el curso de ingreso a la policía.

Este martes, el jefe de la fuerza dijo que “la Jefatura de Policía toma en conocimiento el año pasado, a fines de julio aproximadamente, que esta aspirante tenía que ser desafectada del centro de formación producto de que tenía muchas inasistencias”, y recordó que todo aspirante “debe tener una asistencia mínima y ella por lo que informaban había sobrepasado lo estipulado, por eso se tramita su desafectación”.

“Ella pide una audiencia conmigo, casualmente yo estaba en Comodoro Rivadavia dos o tres días después de que ella fuera desafectada, tomé contacto con esta señora en la Unidad Regional y ella se apersonó con su marido, su ex marido o el papá de sus hijos -no se cómo definirlo- y me pide consideración y me explica que habían sido extremos (los motivos de las ausencias) porque ella tenía una dolencia en la pierna, no recuerdo bien qué dolencia argumentaba, y pidió una segunda oportunidad”, relató Gómez.

El jefe policial señaló que “en ese momento le expliqué que el ciclo lectivo del año pasado no estaba contemplada una segunda oportunidad pero la invité a que se anotara este año, o en su defecto si surgía alguna posibilidad de nombramiento en otro escalafón -que me lo sugirió ella-, como administrativo, maestranza, cafetería, servicios, la tuvieran en cuenta. La charla terminó ahí", aseguró. 

“No obstante esto, en esos días soy informados también por el área instituto que habían encontrado -chequeando la documental- que esta aspirante era numeraria de auxiliar de educación (o portera o integrante de las cocinas de las escuelas) y que ella estaba cobrando por esto, con lo que había falseado la denuncia al inicio del ciclo, porque es una exigencia al comenzar la formación hacer una declaración jurada de que no tienen un haber o una beca, y que si la tienen tienen que renunciar. Esto es porque por el lado de la Policía ya estaba accediendo a una beca”, continuó Gómez y explicó que al detectarse esta "anomalía se genera una doble dificultad para su incorporación”.

El funcionario policial indicó que pasó el resto del año pasado y comienzo de éste sin novedades hasta “hace tres semanas, cuando me informan en la Jefatura que una mujer quería tomar contacto conmigo; la hago pasar, y me dice de que el marido había sido trasladado a Dolavon -ahí tomo cuenta que era policía- y que quería una vivienda. Ahí pregunté quién era el marido, que ella me aclaró ‘es el papá de mis hijos y yo vengo con él por un tratamiento del niño en Trelew’”.

Gómez indicó que le respondió que “en Dolavon vivienda de servicio no tenemos, y ahí caigo en cuenta de quién era la persona que tenía en frente, cuando me refiere quien era el ex-marido. Entonces me indican que se quedan en Comodoro, porque si no había vivienda de servicio tenían que ir a alquilar. Ese aspecto termina ahí, pero me dice que seguía teniendo contacto con los que ella había denunciado, y ahí caigo en cuenta bien en detalle de lo que ella entre líneas me estaba reclamando, de los que policías que ella había denunciado, y de que si había alguna posibilidad de incorporarla a la Policía en maestranza, cafetería, y le informo de que no, porque en el marco de la situación provincial esto no era viable en el corto plazo, y se retiró”.

“A los tres o cuatro días tomo contacto por los medios de una denuncia que hace, primero pública y después penal, de que la habrían violado dos veces en el Centro de Formación, en la Escuela de Policía el año pasado”, apuntó Gómez y remarcó que en ninguna de las ocasiones que se reunió con él se abordó ese tema.

“Cuando voy a Comodoro con el ministro de Seguridad ante la prensa esto lo referí públicamente. A los tres o cuatro días me llamó un medio de comunicación de Comodoro, muy escuchado, me preguntó si puedo dar esta explicación y la explico. En eso llamó ella y entablamos un diálogo donde ella reconoce que yo la atendí dos veces en un marco de respeto, que no me dijo nunca nada de la violación porque tenía miedo, o quería seguir en Policía, serán cosas que ella deberá explicar, y si podía tener otro contacto telefónico y si tenía las puertas abiertas en la Jefatura”.

“Esa misma tarde ella me llamó; yo estaba en medio de un operativo, le contesto que no la podía atender, y esa noche me llama a las 12 de la noche por whatsapp y yo la llamo, porque habíamos quedado en que la iba a llamar, y me explica lo que ya es de púbico conocimiento, y la charla quedó ahí, en muy buenos términos. El fin de semana pasado se da esta situación de que se quiso suicidar”, dijo Gómez, luego de que la mujer publicara el sábado en su cuenta de Instagram que iba a suicidarse ante la falta de respuestas por parte de la Justicia y exhibiera un corte en el cuello.

En relación al presunto atentado contra su vivienda -que habría recibido impactos de bala-, Gómez mencionó que “primero fue periodístico, y después tengo entendido que hizo una denuncia penal en Fiscalía. Pero nosotros como policía, al denunciarnos, tratamos de mantener la distancia porque sabemos que la fiscalía está interviniendo. Nosotros hemos separado de la escuela a los dos denunciados como autor y partícipe de esa violación, los hemos separado de ese destino, pero no los pasamos a disponibilidad porque tenemos que tener indicios vehementes de que eso ha pasado, y porque tenemos que generar una asepsia en el lugar de trabajo para investigar con objetividad e imparcialidad, algo que hoy por el tiempo transcurrido no es necesario”, con lo cual sólo “sacándolos del destino a esas personas se puede investigar de manera muy precisa y sin incurrir en una medida extrema que es muy gravosa para el personal como es la disponibilidad preventiva”.

Gómez remarcó que “es la primera vez que tenemos una denuncia de este tenor, que es muy grave, en la escuela de policía, y ojalá la fiscalía pueda determinar si existe responsabilidad o no. Tengo que ser precavido, y como jefe de policía, al momento de tener que resolver, tengo que ser imparcial y no valerme de mis objetividades. Me tengo que valer de lo que esté sustanciado por Asuntos Internos con los márgenes legales que da la Asesoría letrada y en función de eso resolver”.

“Hace 10 meses atrás nunca me dijo que la violaron, y me entero primero públicamente y después me lo confirma cuando me llamó", dijo Gómez, quien aseguró que "la Policía del Chubut va a allanar lo que tenga que allanar para brindarle la información que Fiscalía necesita para determinar si hay o no responsabilidad en este hecho gravísimo. En cuanto a los efectivos policiales denunciados, si son responsables deben pagar por esto, y si no lo son entender que hay un daño muy grave para el efectivo policial y sus familias”.