COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Daniela Quelca fue hallada muerta en un descampado el 19 de junio de 2019 en inmediaciones del barrio Moure de Comodoro Rivadavia.  La mujer, madre de dos niñas y oriunda de Bolivia, fue asesinada por su ex pareja Eduardo Atanancio Pardo.

 Hoy comenzará el juicio por el brutal femicidio por el que Eduardo Pardo, ex pareja de la víctima, deberá enfrentar un juicio bajo los cargos “homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre en contra de una mujer, mediando violencia de género (denominado: femicidio)” en calidad de “autor”.

El juicio contra Eduardo Pardo comenzará este lunes con un tribunal integrado por los jueces Raquel Tassello, Mónica García y Jorge Odorisio. 

Se prevé que cerca de 40 testigos declaren en las próximas dos semanas en la Oficina Judicial, entre ellos, la hermana de la víctima, quien tiene en guarda a los niños. Así como el  vicecónsul de Bolivia en la ciudad, entre otros testigos de actuación, peritos, forenses, especialistas, policías y vecinos.

Pardo se encuentra con prisión preventiva hace más de dos años a la espera del juicio. La pena podría ser de prisión perpetua.

Pardo deberá enfrentar el juicio por el femicidio de su ex pareja. Foto. archivo
Pardo deberá enfrentar el juicio por el femicidio de su ex pareja. Foto. archivo

UNA RELACIÓN SIGNADA POR LA VIOLENCIA

Daniela Fernández Quelca, mantuvo una relación de pareja con el imputado Eduardo Atanacio Pardo desde principios de 2016, cuando ambos vinieron desde Bolivia a Comodoro. La relación fue signada por agresiones físicas y psicológicas de Atanacio hacia Fernández, las que se tornaban cada vez más graves hasta que Fernández le pidió que se retire del domicilio. Esta decisión no fue aceptada por Atanacio, quien continuó hostigando a Fernández con intenciones de impedir que rehaga su vida, detalló la Fiscalía.

Así, en horas de la noche del 19 de junio de 2019, ambos estaban en el inquilinato de la calle Código 765 al 1700 del barrio Moure, donde residían en departamentos separados, Fernández y Atanacio, y allí comenzaron una nueva discusión. Ambos se retiraron del lugar dejando a las hijas en el departamento de Fernández y en el transcurso de las 23.00 hs. de ese día y las 8.00 hs. del 20 de junio se dirigieron hacia la calle Ricardo Torá a la altura catastral del 2000, donde Atanacio tomó un bloque, y con claras intenciones de darle muerte, le asestó un golpe en la cabeza, casando la muerte de Fernández por traumatismo encéfalo craneano.