Una mujer difundió un video en el que se observaba a una anciana atada a una silla mientras una enfermera le pegaba. Tras la denuncia, se abrió una investigación que reveló el horror que sufrían unos 14 abuelos que estaban internados en un geriátrico clandestino de la localidad de Ezpeleta, en Quilmes, en condiciones de hacinamiento.  

El hogar para adultos mayores San Miguel Arcángel, montado en una casa de una planta y con un solo baño para todos los residentes, fue clausurado este martes, ante un gran despliegue policial, por “falta de habilitación, seguridad e higiene y cuestiones de bromatología”, según confirmó la titular de la Agencia de Fiscalización y Control Comunal AFyCC, Alejandra Cordeiro, a Perspectiva Sur. 

La vivienda tenía dos habitaciones chicas, con cuatro camas cada una, y otro dormitorio que habían improvisado en un garaje con seis colchones de goma espuma en mal estado.

Los abuelos rescatados fueron trasladados a casas de familiares o a centros médicos de los alrededores. 

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Además del maltrato a los residentes por parte de sus cuidadores, se conoció que los obligaban a comer y tomar medicamentos en mal estado. En las imágenes se veía incluso a una supuesta enfermera dándole un remedio a la fuerza a una abuela, tapándole la boca y la nariz para que no grite, detalló TN. 

Según detalló Cordeiro, "la medida fue una clausura administrativa, sin desalojo, ya que hay que dar intervención a la Dirección de Adultos Mayores, quienes se comunican con los familiares de los alojados para su derivación a otro establecimiento".

Foto: Infobae
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La causa fue caratulada como “abandono de persona” y es investigada por la fiscal Curra Zamaniego del Departamento Judicial de Quilmes.  Habría cinco personas involucradas.