BIELORRUSIA - Un hombre murió en la fiesta de Reyes y su cadáver estuvo 2 días en la mesa sin que se dieran cuenta. Lo encontraron después que su mujer denunciara que faltaba de la casa hacía varios días.

Según indicó el anfitrión de la fiesta -que tuvo lugar en una casa situada en la localidad bielorrusa de Cheressy, en el norte del país- lo había golpeado en la cabeza, pero no imaginó que fuera tan grave.

Este miércoles, la Policía local recibió la denuncia de desaparición de un hombre de 50 años presentada por su esposa, y pudieron establecer que el último lugar donde fue visto el desaparecido fue la casa de un vecino.

La vivienda, ubicada en la misma localidad, pertenecía a un artesano que recientemente había regresado su pueblo de un viaje a Rusia. Allí los policías hallaron el cadáver del hombre sentado a una mesa festiva. Según la agencia RIA Novosti, el fallecimiento ocurrió en la noche del 6 de enero.

En un comunicado, la policía informó que "el dueño de la casa confesó que durante una pelea le dio un golpe en la cabeza con un tronco, pero como la víctima llevaba una capucha, no se percató enseguida de la gravedad de lo ocurrido y continuó la juerga solo", aunque confesó que, luego de un tiempo, "comenzó a sospechar que el invitado no se encontraba del todo bien". El agresor fue detenido