Daniela Quelca fue asesinada el 19 de junio de 2019. Su cuerpo ya sin vida fue hallado horas después en un descampado del barrio Moure de Comodoro Rivadavia. Su ex pareja, Eduardo Atanacio Pardo, comenzó a ser juzgado el pasado 26  de abril.

El jurado integrado por los jueces Mónica García, Raquel Tassello y Jorge Odorisio lo encontraron penalmente responsable por “homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre en contra de una mujer, mediando violencia de género (femicidio)” en calidad de “autor”. Y este miércoles finalmente se conoció la pena que deberá cumplir: prisión perpetua.

La fiscalía logró probar durante el desarrollo del juicio que existía una firme decisión de la víctima de terminar con la relación de pareja y se ha probado que existió violencia anterior, física, económica y de abuso sexual que configura la violencia de género incluso antes de llegar al país, ya que ambos eran oriundos de Bolivia.

El femicidio de Daniela Fernández Quelca

El femicidio ocurrió en momentos en que la víctima Daniela Fernández Quelca mantuvo una relación de pareja con el imputado Eduardo Atanacio Pardo desde principios de 2016, cuando ambos vinieron desde Bolivia a Comodoro. Su relación fue signada por agresiones físicas y psicológicas de Atanacio Pardo hacia la mujer, las que se tornaban cada vez más graves hasta que le pidió que se retire del domicilio. Esta decisión no fue aceptada por el hombre, quién continuó hostigándola con intenciones de impedir que rehaga su vida.

En horas de la noche del 19 de junio de 2019, ambos estaban en el inquilinato de la calle Código 765, al 1700 del barrio Moure, donde residían en departamentos separados y comenzaron una nueva discusión. Ambos se retiraron del lugar dejando a las hijas en el departamento de Fernández Quelca y en el transcurso de las 23.00 horas de ese día y las 8 de la mañana del 20 de junio se dirigieron hacia la calle Ricardo Torá al 2000, allí Atanacio Pardo tomó un bloque, y con claras intenciones de darle muerte, le asestó un golpe en la cabeza, causando la muerte por traumatismo encéfalo craneano.