CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Lázaro Báez deberá enfrentar este miércoles el final del juicio oral por la causa conocida como “La ruta del dinero K”. El Tribunal Oral Federal 4 reanudará las audiencias con las últimas palabras de los acusados y se prevé que dentro de una semana haya veredicto.

Actualmente, Báez se encuentra detenido en un domicilio que la Justicia dispuso que se mantenga bajo reserva. Tras varios intentos fallidos, argumentando el riesgo de enfermarse de COVID-19, el TOF 4 le otorgó al empresario arresto domiciliario por una orden concreta de la Cámara de Casación. Su primer destino fue el country Ayres del Pilar, pero los vecinos jamás lo dejaron entrar. Por ello fue traslado a una casa donde tiene custodia permanente que,  se encontraría en un barrio privado de la localidad de Canning. Por su parte, Martín Báez sigue detenido en la unidad 31 de Ezeiza.

Tras la feria judicial de enero, el debate oral comenzará hoy a las 9.30 con las últimas palabras del hijo del dueño de “Austral Construcciones”, Martín Báez, el financista Federico Elaskar, el ex contador del empresario Daniel Pérez Gadín y otros de los 27 acusados. Por su parte, los otros tres hijos de Báez: Leandro, Luciana y Melina, optaron por no hacer uso de su derecho a decir últimas palabras ante los jueces.

El juicio por la causa denominada por los medios “La ruta del dinero k” está a cargo de los jueces Néstor Costabel, Adriana Pallioti y Gabriela López Iñiguez, quienes lo seguirán de manera remota por videoconferencia debido a los protocolos que demanda la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19. La audiencia se extenderá hasta las 15.30.

Báez arrastra un pedido de pena de la Fiscalía de 12 años de cárcel por la maniobra de lavado de casi 55 millones de dólares, que incluyó la compra del campo “El Carrizalejo”. Pese al cambio de gobierno, las querellas que representan al Ejecutivo también solicitaron penas muy altas: 8 años y 6 meses, la Oficina Anticorrupción; 9 años, la Unidad de Información Financiera (UIF); y 8 años, la AFIP. Mientras que para sus hijos, la fiscalía reclamó 9 años para Martín, 5 para Leandro, y 4 y seis meses de cárcel para Melina y Luciana.

Sobre el final del juicio, sus abogados defensores intentaron instalar la idea de una “operación de inteligencia estatal y paraestatal” con “la participación de los medios de comunicación”. Además atacaron al arrepentido Leonardo Fariña y trataron de desligar a Báez de la financiera SGI. Pero la prueba recolectada sería abrumadora y el empresario se encamina a una condena importante.

El representante del Ministerio Público Fiscal también pidió penas para el contador Daniel Pérez Gadín (8 años), el abogado Jorge Chueco (8 años), el valijero arrepentido Leandro Fariña (5 años), y el financista Federico Eláskar (4 años y seis meses de prisión).

El miércoles 10 de febrero podría conocerse la sentencia que, según fuentes judiciales, ya estaría redactada. De concretarse, la condena contra Báez tendrá consecuencias directa sobre todos sus bienes, comprendiendo las cuentas en el exterior, y podría impactar en otros juicios. Durante su alegato, el fiscal Abel Córdoba tomó en cuenta como ilícitos precedentes del lavado de dinero las irregularidades en la obra pública, que se juzgan en la causa de Vialidad, donde la vicepresidenta Cristina Kirchner es una de las principales imputadas, y la evasión impositiva de Austral Construcciones.