“En un primer momento nos conformamos ante la situación para poder hacer algo. Respecto a la situación procesal de Navarro no es una situación de la que me compete hablar porque los padres de la criatura contrataron un abogado. Y como parte de la comisión normalizadora no es algo que me corresponda. Nosotros no vamos a hablar sobre la situación penal de la criatura”, aclaró Hernández.

Y agregó que “como Comisión Normalizadora a veces es difícil porque ante estas situaciones se despiertan muchas susceptibilidades si un docente levanta la voz u otra cosa. La idea es la normalidad y no ir en contra de los docentes ni nada de eso”.

A su vez, explicó que “el año pasado la primera decisión fue la de no dejar ingresar a los chicos para que nos puedan escuchar. Porque esto pasa en muchas escuelas y no se dice o se tapa”. Al respecto sostuvo que “hay padres que nos dijeron que pasaron situaciones similares en otras escuelas y a veces se pierde el caso no por la escuela sino por los padres porque la situación es desgastante”.

Hernández sostuvo que “nos fuimos enterando de cientos de situaciones que ocurren en otras escuelas”. En torno a la situación ocurrida en la Escuela N° 83, “en su momento el ministro de Educación, Rubén Zarate, se había comprometido a sacar del sistema a Navarro”.

Este año, “los padres de la comisión se reunieron con el actual ministro de Educación a quien le planteamos que necesitamos un equipo de psicólogos y se hizo lo que se pudo con las herramientas que había”, detalló. A partir de allí, “se hicieron talleres con chicos y padres. Respecto a los docentes suspendidos solicitamos una información sumarial pública actual. Y de acuerdo a artículos legales esa información debe entregarse a las 24 horas, pero no sucedió”, cuestionó.

Además, informó que el actual ministro de Educación, Fernando Menchi “predispuso la mejor voluntad para no alterar el orden de la escuela porque según nos dijo iba a tener que restituir al equipo directivo. Entonces ellos acordaron en que lo más sano es que este año continúen los directivos normalizadores”.