COMODORO RIVADAVIA (ANDSUR) - Luego de conocerse la decisión del gobernador Mario Das Neves de dar de baja a una veintena de efectivos policiales por contar con antecedentes, condenas o sumarios por robos, vejaciones y otros delitos, comenzaron a trascender los nombres de los agentes que deberán colgar el uniforme. Entre ellos hay dos policías de Comodoro Rivadavia que fueron condenados por homicidio, y que recién ahora dejarán de pertenecer a la fuerza policía. Uno de ellos incluso se encuentra preso cumpliendo su condena, el otro -tras un breve plazo de detención- fue reasignado a jurisdicciones del Valle.

Es policía, pero hace 10 años que está preso por homicidio
oficial ayudante Aníbal Leguizamón y al sargento primero Miguel Angel Caro

Caro fue condenado a 18 años de prisión como autor responsable del delito de homicidio simple agravado por el uso de armas de fuego, y actualmente se encuentra cumpliendo prisión en Rio Gallegos. Sin embargo, en todo este tiempo no perdió su carácter de agente policial, con lo cual la Policía del Chubut tenía un miembro preso y cumpliendo condena por homicidio.

En tanto Leguizamón fue condenado a 13 años de prisión por el mismo delito pero en calidad de partícipe primario, a lo que se le sumaba - esta vez como autor -violación de domicilio, privación de la libertad, vejaciones agravadas y lesiones leves contra Juan José Gramajo y tres personas más. Pero esta fue reducida a 6 años por el Superior Tribunal de Justicia, de manera que cumplió parte de su condena en la Comisaría de Diadema Argentina y luego fue puesto en funciones nuevamente en Rawson. Hasta su exoneración días atrás por el gobernador Mario Das Neves, Leguizmón se desempeñaba en una comisaría de Trelew.

En su fallo condenatorio del 2007, la Cámara Primera en Criminal de Comodoro había impuesto la exoneración del servicio e inhabilitación de por vida para acceder a la función pública, algo que claramente no se cumplió, ya que ambos condenados siguieron cobrando sus sueldos policiales, más los ítems de presentismo y riesgo profesional.

QUE PASÓ CON GRAMAJO

Juan José Gramajo tenía 27 años y un antecedente por hurto cuando en 2004 murió tras ser baleado por un policía. El propio gobierno provincial, con Mario Das Neves al frente del Ejecutivo, calificó como de "gatillo facil". Hubo varios efectivos policiales involucrados, que fueron puestos a disponibilidad por quien en ese momento  era el jefe de la fuerza -y actualmente volvió a ocupar ese cargo- Juan Luis Ale.

Gramajo murió en  patio de una vivienda del barrio Ceferino Namuncurá donde, junto a otros dos amigos, trataba de ocultarse de la Policía luego que rompieran a pedradas el vidrio de un patrullero. Aunque los jóvenes no estaban armados, el despliegue, la persecución y el accionar policial evidenciaron rápidamente un exceso.