CAPITAL FEDERAL - Ludmila Pretti tenía 14 años. El sábado a la noche se fue a una juntada con unos amigos. Cuando iba a volver a su casa, tomó un remis por seguridad pero desde la ocho de la mañana se apagó su teléfono celular y no tuvieron más noticias.

Este lunes a la madrugada, efectivos policiales encontraron su cuerpo envuelto en una bolsa de basura en las calles La Nación y Ñanduty en la localidad de Francisco Álvarez.

De acuerdo a la reconstrucción que pudo hacer Leandro Pretti de las últimas horas de su hija, ella se fue de la fiesta efectivamente pero volvió un rato después de que se fueran el resto de los invitados. El dueño de la casa se convirtió en el primer sospechoso en la causa, pero está prófugo.

“El que se fugó estuvo hablando conmigo, me miró a los ojos”, sostuvo el hombre en diálogo con Semanario Actualidad. Y afirmó: “Se fue a buscar un documento y no volvió nunca más”. Un vecino de Pretti, a su lado, agregó otro dato revelador: “El asesino actualizó su estado en las redes. Está en Laferrere”.

El joven, que alquilaba la propiedad donde se llevó a cabo la reunión, fue identificado por la policía al igual que todos los que participaron de la fiesta, quienes ya prestaron declaración. El prófugo, sin embargo, hasta el momento no puedo ser localizado.

“Hoy me tocó a mí, espero que no le toque a ninguna familia más”, se lamentó Pretti, que pidió justicia por Ludmila y reclamó además contención psicológica para su esposa, que sigue en shock por la noticia.