CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Un chico de 13 años, buscado desde febrero de 2019, fue encontrado este martes por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires “en aparente buen estado de salud”. La última vez que había sido visto fue saliendo de la casa de su padre en Coghlan.

Según informó la fuerza policial, el adolescente se presentó en las últimas horas en la sede de la Comisaría Comunal 1, en el barrio de Retiro, diciendo que estaba perdido.

La desaparición del menor que entonces tenía 11 años se conoció un 23 de febrero hace ya casi dos años y se activó una búsqueda prácticamente en simultáneo en la Argentina como en Brasil, ya que en ese país vive su madre y era a donde supuestamente el chico iba a viajar unos días después de que se le perdiera el rastro.

“El niño mide 1.60 metros y es de contextura delgada. Además, el color de sus ojos es marrón y tiene el cabello castaño clarito con flequillo. Como seña característica el niño posee una cicatriz en la pierna izquierda”, decía el alerta que envió la Ciudad a través de sus redes sociales sobre el nene, que en aquel momento vivía con su padre.

El hombre había sido acusado anteriormente de haber mudado al adolescente sin autorización judicial desde Brasil, donde vivía con la mamá y sus hermanos, introduciéndolo en la Argentina supuestamente en forma clandestina a fines de diciembre de 2015. 

Cuando desapareció, el padre le dijo a la policía que su hijo se había ido por sus propios medios y que había dejado una carta en la que manifestaba que no quería volver a irse del país. Después, el video de una cámara de seguridad mostró al menor salir del domicilio de Coghlan y subirse a una camioneta blanca. Fue la última vez que lo vieron.

El hombre se convirtió en el primer imputado y detenido en la causa por el presunto secuestro de su hijo y de obstruir el contacto con la madre, aunque fue liberado poco después. Por otro lado, también acusaron a una mujer de 80 años y a su sobrino de mantener al chico en cautiverio, según informaron en aquel entonces medios brasileños.

“El padre contrató a esta señora, de 80 años y con cáncer, para mantener a Carlinhos en su casa. Pagó 7 mil pesos mensuales para que mantuvieran al niño en casas muy pobres de Buenos Aires y él todas las semanas iba a visitarlo”, dijo en 2020 el abogado de la madre en diálogo con Folha de Pernambuco. También aseguró que el chico no veía a su clienta hacía cuatro años y que sabían que el padre no lo había mandado a la escuela en el último año.

Cuando la investigación parecía haber llegado a un punto muerto, el menor llegó por sus propios medios a la comisaría Comunal 1 de Retiro diciendo que estaba perdido. Tras ser revisado por un médico legista, por orden del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 15 a cargo de la Dra. Karina Mariana Zucconi tomó intervención al Consejo de Niñas, Niños y Adolescentes, indicó TN.