NEUQUÉN (ADNSUR) - En los últimos días hubo una liberación masiva de presos bajo la excusa del coronavirus y alegando a la peligrosidad de provocar un foco infeccioso en dicho lugar para quienes son considerados pacientes en riesgo. Es el caso de lo sucedido en Junín de los Andes, en la provincia de Neuquén, expresó el porta Infobae. 

Los jueces Liliana Deiub, Federico Sommer y Richard Trincheri, integrantes del Tribunal de Impugnación, le otorgaron la prisión domiciliaria sin pulsera electrónica a Eugenio Llul, un ex militar de 69 años que había sido condenado a 12 años de prisión en 2016 por someter sexualmente a su pequeña nieta durante cuatro años cuando tenía entre 7 y 11 años. Asimismo, abusador y víctima viven a pocas cuadras de distancia en un pueblo de 15 mil habitantes.

Al respecto, Trincheri  manifestó que su decisión, “es justa y tengo la conciencia tranquila. Esta decisión se tomó mirando el estado del sistema de salud de Junín de los Andes y toda la población. Esto es algo excepcional, no es algo que se dispuso para siempre”.

De acuerdo a su línea de razonamiento, un contagio en el penal donde estaba alojado Llul hubiera provocado una situación sanitaria que colapsaría rápidamente el único centro de salud disponible para atender a eventuales pacientes con COVID-19. Junín de los Andes tiene 15 mil habitantes y un solo hospital público con capacidad para 26 personas.