Para el proceso de juicio que deberá definir si destituye a la jueza Mariel Suárez, el Consejo de la Magistratura designó a los 3 integrantes que ejercerán la función acusadora. En esa nómina quedaron designados la contadora Paula Cardozo, representante de los consejeros populares; Jorge Früchtenich, por el sector de magistrados; y Manuel Burgueño, representante del foro de abogados.

Por otra parte, el Tribunal de Enjuiciamiento está integrado por un representante del Superior Tribunal de Justicia, que actualmente es el ministro Daniel Báez y dos diputados provinciales, por la mayoría y minoría parlamentaria.

“Este proceso va a ser el primero con la nueva ley, porque antes la acusación quedaba en manos del Ministerio Público Fiscal, pero a partir de ahora esa tarea quedará en manos de los consejeros –explicó Burgueño-. Es una tarea compleja, porque requiere la presentación de las pruebas de la acusación y no se cuenta con asistencia técnica ni otros recursos, que es algo que se está reclamando”.

En igual sentido, el abogado explicó que todavía transcurrirá un tiempo importante hasta el desarrollo del juicio, ya que la preparación del proceso podría tardar “entre un año y año y medio”, según estimó, en diálogo con Actualidad 2.0.

El consejero advirtió un problema que no es de menor importancia, vinculado a la falta de recursos del Consejo de la Magistratura y la necesidad de contar con más elementos para cumplir el rol asignado.

La acusación contra Suárez: “El supuesto beso con el preso fue un disparador y quedó en la anécdota, pero la  acusación es por otras irregularidades importantes”

El abogado también enfatizó que si bien el disparador de la denuncia fue el video en el que la jueza parece darle un beso al preso Cristian Bustos, al que había condenado horas antes a una pena más leve que la resuelta por otras juezas que integraban el tribunal junto a ella, la médula de la acusación se vincula a otras irregularidades.

 “Lo del supuesto beso es un tema que fue mencionado por la consejera que hizo el sumario y advierte que no corresponde al decoro y deberes de un juez, porque no se puede hacer cualquier cosa y hay que cuidar la imagen, pero en realidad hay otros hechos importantes –describió-. Por ejemplo, el hecho de que la jueza visitó al preso el 10 de diciembre en la comisaría de Equel, cuando todavía lo estaba juzgando y ahí hay un incumplimiento objetivo a un artículo del Código Procesal, que dice que el magistrado no podrá reunirse a solas con ninguna de las partes involucradas”.

Recordó que volvió a hacerlo el día después de que se dictaminó la pena contra Cristian Bustos, por lo que “ya ahí hay una hecho de mala conducta y además pone en duda la imparcialidad que pudo tener al momento a dictar sentencia”, evaluó el acusador, al recordar que Suárez le impuso una pena de 8 años de prisión, mientras el resto del tribunal lo condenó a prisión perpetua (en relación al homicidio del policía Tito Roberts).

“Y otro tema, que no es menor, es que el día que fue a visitarlo en Trelew estaba de guardia en su Juzgado de Comodoro y adujo que estaba enferma, para faltar a su despacho, donde debía resolver audiencias con personas detenida o librar órdenes de allanamiento. Esa mentira no es propia de alguien con buena conducta”, cuestionó el abogado.  

“Lo de los besos o no pueden ser parte de otro debate, de si forman parte de la intimidad de las personas –afirmó el abogado- pero lo que se cuestiona son otros hechos más graves, que surgieron a partir de ese disparado y son los que trataremos de probar durante el jury”.

¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!