BOLIVIA (ADNSUR) - Hugo Molares, juez de Paz de Trevelin y papá de Facundo -guerrillero argentino de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que fue herido de bala en Santa Cruz de la Sierra durante las protestas posteriores a la renuncia de Evo Morales- denunció en los Tribunales Federales de Comodoro Py al gobierno de Bolivia por el "trato cruel" dispuesto sobre su hijo y solicitó la intervención judicial argentina para que la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez permita el regreso de su hijo -excarcelación mediante- a Buenos Aires.

Morales aseguró que su hijo "Camilo" fue víctima de la persecución política iniciada por "los autores del golpe de Estado" contra todos los opositores al "régimen dictatorial". 

José Ernesto Schulman, presidente de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, acompañó la presentación de la familia Molares al considerar que en Bolivia se violaron los derechos humanos consagrados en el Pacto de San José de Costa Rica.

Molares pidió que la jueza federal María Eugenia Capuchetti "ordene como medida preventiva que el consulado argentino se entreviste con Facundo a fin de constatar su estado de salud y su situación judicial" y planteó que su hijo "regrese a la Argentina de forma urgente para su tratamiento médico" o al menos sea internado de nuevo en el Hospital Japonés en forma inmediata.

Si bien el papá no reconoció que su hijo perteneció a las FARC, las autoridades de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el partido que fundó la guerrilla tras firmar la paz, confirmó que Facundo, bajo el alias de "Camilo", fue uno de los pocos extranjeros que formó parte del movimiento por varios años. De hecho, fue uno de los mandos medios ideológico de la columna móvil Teófilo Forero, precisó TN.

Facundo ingresó el 11 de noviembre a la clínica Foianini, de Santa Cruz de la Sierra. Los médicos lo sometieron a un coma inducido para descomprimir la zona cerebral. Luego fue derivado al Hospital Japonés.

Las autoridades bolivianas informaron que el hombre había sido herido en Montero durante los enfrentamientos entre los defensores del Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales y los militantes del Comité Cívico, de Luis Fernando Camacho, uno de los partidos acusados de llevar adelante un golpe de Estado contra el expresidente. El papá, en cambio, aseguró que su hijo estaba allí como fotoreportero.

Al día siguiente, Molares y su pareja viajaron a Bolivia para acompañar a Facundo en su recuperación. Sin embargo, según puntualizó en la denuncia, en el hospital los detuvo la Policía "sin alegar causa", los mantuvo "en cautiverio durante veinticinco horas", les "impidió tener contacto con un abogado o el cónsul argentino", los interrogó, los maltrató y finalmente los expulsó del país "bajo amenazas". En consecuencia, solo pudieron estar quince minutos con Facundo.

Agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) trasladaron el lunes 2 de diciembre a Facundo primero a la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra, y luego a la prisión de Chonchocoro, de La Paz, a 3625 metros de altura, a pesar de que los médicos del Hospital Japonés aún no le habían dado el alta por la insuficiencia renal, el traumatismo de encefalocraneano grave y otros golpes.

Hugo Molares pidió la intervención de la Justicia de la Argentina por la integridad física de su hijo Facundo, que en los próximos días cumplirá un mes detenido acusado de "homicidio, asociación delictuosa e instigación pública a delinquir".