El golfista Ángel "Pato" Cabrera fue condenado este miércoles a dos años de prisión efectiva por lesiones y amenazas, en una causa iniciada tras la denuncia de su ex pareja.

"Lesiones leves, lesiones leves calificadas, hurto y amenazas” en contexto de violencia de género", fueron los delitos establecidos por la jueza Mónica Traballini previo a dictar la pena que había sido solicitada por la fiscal Laura Battistelli.

Cabrera, cabe destacar, fue juzgado por dos casos diferentes. El primero de ellos basado en una denuncia por agresiones contra su ex novia a la salida de un country, y el segundo por el robo de su celular y por provocarle heridas en su casa.

“La prisión efectiva se asienta en que, tratándose de una cuestión de género, también fue acogida por el tribunal, que hizo lugar a la aplicación del inciso 11 del artículo 80. Quiere decir que además del vínculo media la cuestión de género. Nos vamos a tener que acostumbrar a decirlo en voz alta y a dejarlo por escrito. No basta el vínculo, está también mediando la cuestión de género", dijo la jueza en diálogo con los medios tras la condena.

Y sumó: "¿Por qué la pena efectiva? Sobre todo porque la pena es reinserción y con el señor Cabrera la jueza de violencia familiar tuvo mucha insistencia en la realización de tratamientos, lo llamó, lo siguió, se los impuso y nada de eso surtió efecto, razón por la cual la única razón por la que surta efecto es que el Estado lo realice. ¿Dónde? Si no podíamos afuera, tiene que ser dentro”.

En ese sentido, la fiscal había solicitado la prisión efectiva considerando que el deportista "nunca cumplió” sus procesos psicológicos y el de superación de su adicción al alcohol.

Además, el fiscal de Violencia Familiar y de Género, Cristian Griffi, le dictó la prisión preventiva al ex golfista por otra causa, en la que se lo acusa de amenazas y desobediencia a la autoridad.

Cabe destacar que Cabrera permaneció prófugo de la Justicia argentina durante varios meses escondido en Estados Unidos, y luego llegó a Brasil ilegalmente en un vuelo comercial pese a la alerta de Interpol que regía sobre él. Tras 15 días escondido finalmente había sido detenido en Río de Janeiro, y trasladado a la cárcel federal Plácido de Sá Carvalho, previo a su derivación hacia una prisión cordobesa.