Lorena Paredes, víctima de violencia de género, habló en Actualidad 2.0 y relató la brutal golpiza que recibió por parte de su ex pareja, quien uedó en libertad.

COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR/Escuchá el audio de la entrevista) – Lorena Paredes, la mujer que fue brutalmente golpeada por parte de su expareja, informó que recibió la visita de personal de la Fiscalía en el Hospital Regional, quienes le confirmaron que el agresor, Luis Rubén Vidal, quedó en libertad. Paredes explicó en Actualidad 2.0 que la decisión se tomó porque “en el informe dice golpes y no pueden constatar las consecuencias”.

Por tal motivo, “solicité una guardia policial al lado mío porque al Hospital entra cualquier persona y no pasa nada, ayer no tenía seguridad. Ahora están preguntando quién entra y quién sale pero después de que se hizo público”, remarcó.

El escalofriante relato de Lorena Paredes: "tengo miedo, no duermo"

“Mi mamá hizo la denuncia porque la amenazó con quemarle la casa. Hoy de él no sé nada, hasta el primer día de mi internación, él estaba adentro del hospital y le decía que tenía fotos mías y de mi nena. Ese día a la noche vino al hospital, lo escuché y las mujeres tenían las puertas cerradas, escucho su voz, pensé que era miedo mío, pero una policía lo vio y vinieron otros policías a buscarlo. En ese momento, todavía no había sido detenido”, detalló.

Además, remarcó que “el día que me rescataron de adentro del garaje, no lo detuvieron ni allanaron. No salió del garaje, me dejó salir y los policías me metieron a la camioneta. Salí ciega, sorda y abracé a un policía pidiéndole que me saque de ahí”.

Paredes recordó que su expareja “le mandó 40 mensajes a mi mamá con fotos privadas de los dos, diciéndole que las iba a publicar en Facebook. Fui a hablar con su mamá, ahí salió el con un caño, me golpeó y desmayó. Me agarré de las piernas de su mamá y después de la tierra, me metió al garaje junto a su madre, ella le dijo que me suelte sino llamaría a la policía”.

Por último, indicó que Vidal “estaba armado, y son muchas cosas para que él esté libre y caratulen como lesiones leves. Estoy enojada y por eso lo hice público. Tengo mucha vergüenza porque trabajo en un banco, lo saqué a él de las drogas, umbanda, el alcohol y traté de traerlo a Dios, pero en ese momento eran sus celos y ganas de matarme. Esta vez me quería matar, me puso el caño en el cuello y me trataba de sacar la respiración”.